Atrás quedó el UFC 244 y ya estamos en tierra derecha para el UFC 245; que tendrá tres peleas por titulo incluyendo la pelea revancha entre Germaine de Randamie y Amanda Nunes, que estará defendiendo el cinturón de peso gallos femenino.

Seis años han pasado desde que se enfrentaron la primera vez, cuando Nunes solo le tomó 4 minutos para noquear a de Randamie. La brasileña siguió noqueando hasta convertirse en doble campeona, mientras que la holandesa cimentó su camino hacia el título; en la conferencia de prensa del evento que se sostuvo hoy, la campeona se refirió al ascenso de de Randamie hacia el cinturón.

“Siento que ella se merece esta oportunidad. Ella es la siguiente. La respeto mucho. Ella ha evolucionado mucho, pero ella peleó conmigo cuando yo estaba iniciando mi carrera en UFC. Ahora soy la doble campeona, y hay mucha experiencia envuelta en ello. Traeré este cinturón a casa de nuevo. No tengo duda de ello”.

En la primera pelea “La Leona” se encargó de poner sobre la lona a una de Randamie que tenía credenciales de una stiker pura y peligrosa. Desde esa posición Nunes se enfocó en castigar con un letal ground and pound que terminó dándole la victoria por TKO en el primer round; sin embargo Nunes expresó que gracias a la evolución y experiencia que ha logrado en estos años, se encuentra preparada para cualquier escenario, incluso uno de intercambio de golpes

“Germaine es una golpeadora muy buena. Si tu no juegas su juego, ella no tiene ninguna chance en contra de ti. Haré que ella juegue mi juego y la pelea termina yendo al escenario que yo quiero. Tengo todas las ventajas sobre ella”.

Al parecer el mayor reto para Nunes en esta pelea será lograr el peso de la categoría. La brasileña dijo que ella quería defender el cinturón de las 145 libras, pero de Randamie insistió que fuera el de las 135 libras.

“Pedí en doble ocasión que la pelea fuera en 145 libras, pero por alguna razón no quiso. Luego de ir y venir con UFC, hablé con mis entrenadores, hablé con mi esposa y llegamos a la conclusión que si seguíamos insistiendo en 145 jamás íbamos a pelear. Dijimos: Hagámoslo en 135, bajemos y el otro año subimos y defendemos el otro”.