El equipo de Anthony Johnson ha presentado de manera oficial una apelación ante la Comisión Atlética del Estado de Nueva York (NYSAC por sus siglas en inglés) sobre el polémico pesaje previo al UFC 210. El abogado de Johnson, Craig Zimmerman, confirmó la acción tomada a la página MMAFighting.com.

En el pesaje, Cormier pesó 206.2 libras, o 1.2 libras sobre el límite de peso. Cormier, luego se pesó en una segunda ocasión, menos de tres minutos después de su primer intento, y logró con éxito el límite de 205 libras para su revancha de campeonato contra Johnson, sin embargo, esta vez se subió a la escala mientras se sostenía con ambas manos de la toalla que usaba para taparse ya que se había quitado toda la ropa.

En su apelación, el equipo de Johnson se quejó con el hecho de que ningún representante de la NYSAC cuestionó a Cormier por la desconcertante idea de que perdió 1,2 libras en cuestión de minutos. El equipo de Johnson pidió a Cormier que abordara el asunto bajo juramento, y si su testimonio no proporciona una explicación satisfactoria, Cormier fuera multado con el 20 por ciento de su pago de pelea y despojado del título de peso semipesado de la UFC por no haber hecho el peso.

Horas después de la queja, Johnson hizo una publicación en Instagram (la cuál borró de su cuenta) donde decía que no quería que le quitaran el título a Cormier, pero si quería que se esclarecieran los eventos del pesaje y que se aplicara la multa del 20 por ciento en caso de no aclararse.

Lo cierto es que hasta ahora la NYSAC no ha dado ningún comentario al respecto, por el contrario luego del incidente, el director ejecutivo de NYSAC, Tony Giardina, dijo a periodistas que no vio a Cormier sosteniendo la toalla.

Cormier pasó a derrotar a Johnson por mataleón en el segundo asalto en la pelea estelar del UFC 210, en la cual Johnson anunció su retiro inesperado de las MMA al final del encuentro.