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Crédito: Bellator MMA

La campeona de peso pluma de Bellator afianzó su puesto con firmeza en la estelar de Bellator 202. Julia Budd controló prácticamente a voluntad a Talita Nogueira, que se vió tentativa en el striking y arrollada en el grappling a pesar de ser campeona mundial de jiujitsu. La campeona presionó en todo momento, conectó duros golpes a la distancia y pasó buena parte de la pelea aplanando y golpeando contra la jaula o en la lona, hasta que finalmente una explosiva derecha dejó a la sangrante Nogueira en la lona absorbiendo ground and pound hasta que se detuvo la pelea a los cuatro minutos con siete segundos del round tres.

Michael MacDonald necesitó solo 58 segundos para noquear al ex campeón de los gallos Eduardo Dantas. Tras un corto período de medirse mutuamente, MacDonald pateó al cuerpo con su pierna derecha e interceptó al intento de avance de Dantas con su mano diestra, conectando con la quijada del ex campeón y colapsándolo a la lona. “Dudu” cayó encima de su tobillo y sufrió una lesión claramente visible en la repetición instantánea, lo que junto con el golpe le impidió reaccionar y lo expuso al ground and pound final.

Chris Honeycutt superó a Leo Leite para llevarse la decisión unánime con tres tarjeta de 30-25. Aunque los dos asaltos 10-8 son discutibles, lo cierto es que la agresión y presión de Honeycutt no le dió a su rival espacio para respirar y le permitió imponerse de pie y en la lona a través de la pelea. Leite encontró su limitado éxito en el primer round con el clinch y barridas de Judo, pero fuera de esto no pudo parar al constante striking de su oponente y se vio derribado y controlado en la lona pasados los primeros cinco minutos.

Valentin Moldavsky noqueó a Ernest James a los cuatro minutos con tres segundos del round dos en la apertura. El eventual vencedor llevó las de ganar a través de todo el encuentro que sin embargo se tornó lento de a momentos, con tentativas de striking y períodos de clinch poco efectivo. Moldavsky tuvo mejor puntería y potencia a la hora de lanzar manos, aturdiendo a su rival con feroces derechas que cerraron al ojo de James y no le permitieron ver una última ráfaga que lo dejó en la lona y finalmente fuera de combate.