Bellator 214 ryan bader fedor emelianenko
Crédito: Bellator MMA

La tan esperada final del Grand Prix de peso completo de Bellator, estelar de Bellator 214, no tuvo el final glorioso que se esperaba ni el final de cuento de hadas para el gran Fedor Emelianenko. Apenas iniciado el encuentro, Ryan Bader probó suerte con su izquierda y conectó un gancho de lleno que inmediatamente dejó al “Último Emperador” indefenso en la lona. Siguieron unos pocos golpes, innecesarios y casi tristes, que concluyeron el encuentro y le dieron a Bader el privilegio de ser campeón de peso semicompleto y completo, todo en 35 segundos.

Henry Corrales sumó su quinta victoria consecutiva y el triunfo más grande de su carrera al noquear al prospecto Aaron Pico en 67 segundos. Pico salió a buscar el nocaut con los feroces golpes que le ganaron sus cuatro encuentros anteriores y pudo aturdir a su rival con un duro uppercut, pero su defensa porosa a la hora de presionar terminó por costarle caro. Corrales se repuso de su caída momentánea, absorbió castigo al cuerpo en el clinch y respondió con una atronadora derecha que colapsó al joven prospecto y lo dejó inmediatamente fuera de combate.

Jake Hager, mejor conocido como Jack Swagger en la WWE, tuvo un debut triunfal sometiendo a J.W. Kiser mediante triángulo de brazo en dos minutos con 9 segundos. Kiser, de 41 años, poca experiencia profesional y con gran desventaja atlética, tuvo poco que mostrar y sólo logró conectar un golpe cuando Hager cerró distancia, entró al clinch y anotó el derribo. De allí el ex WWE trabajó en la media guardia de su oponente, anotando unos pocos golpes y codazos propios, amenazando un intento de kimura y finalmente aplicando el ahorque.

Juan Archuleta se llevó la decisión unánime de tres 29-28 sobre Ricky Bandejas en un parejo encuentro. Archuleta se llevó con seguridad el primer asalto a base de presión constante, anotando múltiples derribos y usando la amenaza del grappling para cerrar y conectar ráfagas de golpes con autoridad. Bandejas pudo adaptarse y sacó ventaja en el tercer asalto, frenando con cada vez más facilidad a los derribos, saliendo del grappling cuando llegó y conectando con variedad de golpes, dejando el resultado final a manos de un segundo asalto donde ambos peleadores intercambiaron ofensiva sin llegar a imponer su ritmo.

El debutante iraquí Adel Altamimi necesitó sólo un minuto con 16 segundos para someter a Brandon McMahan mediante armbar. Aunque en un inicio pareció que el encuentro tendría acción de pie, haciendo honra del apodo de “Kyokushin” del eventual vencedor, la acción pasó rápidamente al clinch contra la jaula donde McMahan buscó derribar a su oponente. Altamimi se abrió espacio suficiente para tomar el brazo de su rival y amenazar un kimura, usando esta palanca para ganarse una posición ventajosa desde donde transicionó rápidamente a la sumisión que le dió el triunfo.