Fedor Emelianenko Quinton Rampage Jackson Quinton Jackson Bellator 237
Crédito: Bellator MMA

La estelar de Bellator 237 fue una pelea de ensueño con unos 15 años de atraso, pero por lo menos pasó de manera rápida y casi indolora. Frente a un Quinton “Rampage” Jackson francamente fuera de forma, pesando unas 265 libras tras una carrera en las 205, Fedor Emelianenko recapturó algo de la vieja magia. Rápidas combinaciones, defensa y movimiento más presente, hasta una rápida proyección de Judo para cambiar de posiciones, “El Último Emperador” se vió dominante y finalmente colapsó a Rampage con una veloz derecha en dos minutos con 44 segundos. Y con una nueva victoria en lo que fue su reino, Fedor sacó a relucir la idea de que esta podría haber sido, ahora sí, la última pelea de su histórica carrera.

Tras perder el título de los ligeros frente a Patricio Pitbull en mayo, Michael Chandler volvió con todo y noqueó a Sidney Outlaw en dos minutos con 59 segundos. Poco que narrar de la pelea, aunque cabe destacar que Outlaw aceptó el encuentro con tres semanas de anticipación tras la salida de Benson Henderson del evento. Con ambos hombres buscando establecer su ritmo y distancia, “Iron” Michael conectó varias derechas al cuerpo y Outlaw un duro uppercut, y todo terminó de golpe cuando Chandler vió venir una izquierda y conectó un letal cross de contragolpe que ya colapsaba a su rival antes que un único hammerfist cerrara la pelea.

Michael Page presentó otro desempeño dominante, noqueando al ex UFC Shinsho Anzai a los 23 segundos del round dos. Anzai no tuvo nada que ofrecer en el encuentro, incapaz de usar su grappling y con una desventaja de altura de unos 20 centímetros, el japonés se vió limitado a cargar ciegamente hacia adelante con poca técnica o táctica. Por su parte, “MVP” disfrutó de su rival ideal, evitando fácilmente los avances de su oponente con su juego de pie y conectando los propios y contragolpes a voluntad, dejando a Anzai en la lona repetidas veces hasta que una última derecha forzó al referí a parar la pelea.

Lorenz Larkin se llevó una indiscutible, sangrienta decisión unánime sobre Keita Nakamura con dos tarjetas de 30-26. Nakamura mostró persistencia y resistencia admirables, avanzando en todo momento a pesar de absorber castigo cada vez más severo, pero el experto en grappling no pudo forzar su campo y se vio duramente superado. Fuera de cortos sustos con su espalda contra la jaula y la dureza de su rival Larkin controló a gusto el encuentro, parando o evitando con facilidad los embates del japonés y cerrando con golpes y patadas de todo tipo, conectado prácticamente a voluntad y abriendo dos cortes en su oponente.

La prospecto japonesa Kana Watanabe conservó el invicto con un nocaut técnico sobre Ilara Joanne a los cuatro minutos con 39 segundos del tercer asalto. Encuentro competitivo que se desarrolló principalmente en el grappling, Ilara supo forzar esta fase al llevar las de ganar en el striking y cuando la acción llegó a la lona se mantuvo activa amenazando sumisiones aunque sin grandes exitos. Fue Watanabe la que manejó mejor su ritmo y supo acumular daño, anotando los derribos, escapando tranquilamente sumisiones y usando las suyas junto con ground and pound persistente que finalmente le permitió desgastar a su rival hasta la finalización.

Goiti Yamauchi abrió la cartelera sometiendo al ex UFC y ahora peleador de Rizin Daron Cruickshank mediante mataleones en tres minutos con 11 segundos. Cruickshank pasó lo que duró la pelea buscando su distancia, probando suerte lanzándose a largos golpes que nunca terminaron de conectar, hasta que intentó un codazo giratorio con su rival encima y de ahí perdió todo control. Yamauchi tomó inmediatamente la cintura de su oponente, lo puso contra la jaula, saltó a la espalda y pateó el enrejado para forzar la acción a la lona donde cerró el ahorque final.


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