En su paso por Bellator, Benson Henderson ha dado buena cuenta de sí, en victoria y derrotas, frente a Andrey Koreshkov, Patricio Freire y Michael Chandler. Todo esto es particularmente notable dado que “Smooth” compitió con “dos ligamentos y meniscos desgarrados y un montón de cartílago suelto” hasta que pasó por cirugía en diciembre. “La lesión pasó unos dos meses antes de pelear con Koreshkov, pero no creo que haya afectado realmente a mis desempeños”, le dijo Henderson a MMA Junkie. “No pongo excusas. Pero fue empeorando gradualmente y no me dejó prepararme como quise para Chandler”.

Se hizo difícil tener la clase de entrenamiento que sé que tengo que tener. Se volvió tan difícil mantener mi nivel que sabía que era momento de operarme”, siguió Henderson. La ausencia del ex campeón de peso ligero de la UFC será la más extensa de su carrera de más de diez años, pero “Bendo” se mantiene optimista. De hecho, a menos de seis meses de su cirugía, el peleador ya planea su regreso a la jaula: “Quiero volver antes de que pasen los nueve meses. Empecé la terapia en enero y espero volver temprano en septiembre o incluso tarde en agosto”.

Mi cirujano me dice que me tome nueve a 12 meses, que me tome mi tiempo con la rehabilitación porque desgarré todo”, cerró Henderson, admitiendo que el proceso de recuperación es difícil pero insistiendo que trabajará hasta el límite para superar las expectativas médicas. “Soy más optimista porque soy un peleador duro, tomo algunos riesgos, así que veremos”.