Los guantes de boxeo enfrentan mucha acción durante su vida útil y se cubren, literalmente, de sangre, sudor y lágrimas ocasionales. Si no mantienes los guantes limpios, desarrollarán un fuerte olor desagradable. En más, tus guantes pueden albergar bacterias que pueden causar infecciones y ponerte en peligro a ti y a tu oponente.

1

Limpia el interior y exterior de los guantes con una servilleta de papel cuando hayas terminado de usarlos en cada sesión. Esto minimizará la humedad que tanto aman las bacterias.

2

Desata o desamarra los guantes y abre la muñeca lo más que puedas, dobla las tiras de la muñeca sobre sí mismas. Esto maximizará el flujo de aire entre las sesiones para ayudar a que el aire salga de los guantes.

3

Una vez por semana, atomiza el interior y exterior de los guantes con un producto casero para eliminar el olor.

4

Entre sesiones, conserva los guantes en un lugar abierto, no en la bolsa de gimnasio. Nada hace proliferar a las bacterias como un ambiente húmedo, oscuro y cálido como el que se encuentra en una bolsa de gimnasio.

Desinfectar

1

Limpia y abre los guantes como lo haces después de cada entrenamiento.

2

En un atomizador, vierte una mezcla compuesta por una parte de vinagre y dos partes de agua. Sacude y mezcla bien.

3

Atomiza el exterior de los guantes con la mezcla y limpia con una servilleta de papel.

4

Atomiza el interior de los guantes con la mezcla. Seca y deja airear el resto.

5

Almacena los guantes con las muñecas abiertas apuntando hacia una fuente de luz. La luz mata la mayor cantidad de bacterias que no puede eliminar el vinagre.