Mientras pensábamos que Conor McGregor estaba resolviendo sus problemas legales, algo le cayó de repente y podría poner en riesgo nuevamente al irlandés.

El ex campeón de dos divisiones del UFC ha tenido problemas legales casi desde que entró al UFC, y su último desliz esta trayendo consecuencias aun seis meses después de su eventualidad. McGregor realizó un acto de vandalismo a principios de este año para la cartelera del UFC 223 a celebrarse en Brooklyn, N.Y., donde se vieron afectados varios peleadores tras agredir el autobús donde se transportaban. Ahora… quedan los remanentes.

McGregor llegó a un acuerdo con los fiscales de Brooklyn el mes pasado, donde acordaron pagar la restitución de sus daños y asistir a clases de manejo de la ira, pero ahora las acusaciones vienen de parte de uno de los afectados.

Michael Chiesa quien se encontraba entre las víctimas que viajaban en el autobús cuando McGregor decidió arrojar una plataforma de metal por una de las ventanas, causándole laceraciones faciales, y forzándolo a salir de la cartelera del UFC 223. Se podría decir que también le costó una oportunidad al título de peso ligero, ya que en ese momento era el peleador con mejor clasificación dentro de las 155 libras.

Ahora, Chiesa está presentando una demanda en la corte del estado de Nueva York, demandando a McGregor por asalto, agresión e infligir intencionalmente angustia emocional, según publica el portal TMZ.com. Dentro de la demanda, también se ve implicado el Barclay’s Center (sede del UFC 223) por no tener las medidas de seguridad necesarias.

Tendremos que esperar a ver como se desarrolla este tema, y ver también si otros peleadores afectados no continúan demandando tras la iniciativa de Chiesa.


Notas Destacadas