Hace un año se corrió el rumor de que se podía dar una pelea sin precedentes, todo inició con un comentario del irlandés Conor McGregor, donde afirmó que en algún momento cruzaría su camino con el invicto y legendario boxeador Floyd Mayweather.

Cuando se generó este comentario, todo parecía un chiste, ya que la situación no se prestaba para que una disputa de estas latitudes pudiera efectuarse, empezando por el hecho de que Mayweather se encontraba en el retiro.

Lo interesante acá es que Conor McGregor tiene una forma de visualizar, afirmar y hacer que las cosas pasen; este combate no es ajeno a ello. Así como el irlandés vaticinó que limpiaría la división de los pesos plumas y posteriormente conquistaría el cinturón de los ligeros, volvió a cumplir su palabra, concretando hoy esa gran pelea.

Interesante a destacar es cómo un individuo, que hace tan solo cinco años vivía de manutención, hoy es indispensable para concretar la pelea más mediática de la historia; la evolución de un ser que creció a pasos agigantados y que en cuestión de minutos en el ring, triplicará su fortuna.

Ha llegado el gran día en el que dos exponentes de los deportes de combate se encontrarán en el ring; por un lado Floyd Mayweather, quien ha dominado el boxeo durante 20 años. Por su parte, Conor McGregor, campeón de dos divisiones en la máxima organización de artes marciales mixtas.

LA INMORTALIDAD ESTÁ EN SUS MANOS

Él mismo creó la oportunidad que hoy se le está presentando, la coyuntura de poder fajarse con uno de los mejores peleadores de la historia, en el más importante marco de la historia de los eventos en los deportes de combate.

Las probabilidades no están a su f

avor, pues se verá las caras con un individuo que durante 20 años ha permanecido como invicto, derrotando, a su manera, a los mejores exponentes del pugilismo en diferentes categorías.

Sin embargo, eso es lo que ha hecho Conor McGregor a lo largo de su carrera, enfrentar las probabilidades y dejarlas como simples números, lejanos a la realidad, por lo tanto, acabar con Mayweather y convertirse en un inmortal, no solo del combate, sino del deporte, está en sus manos.

QUE HABLEN LAS ARTES MARCIALES

En este reto, es cuando Conor McGregor debe ser lo más artista marcial posible, adaptar cualquier tipo de movimientos al boxeo, para de esta forma ser un peleador atípico y fuera del molde, de esos que hasta el mismo Mayweather podrá tener dificultades para estudiar y entender.

“Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza, si pones agua en una botella se convierte en la botella, si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar. Sé como el agua. Amigo mío, el agua que corre nunca se estanca, así es que hay que seguir fluyendo”.

“Estas son cosas de Bruce Lee”, dijo Conor McGregor en el careo del día miércoles; esa es de hecho la premisa, mantenerse bajo, buscar conectar desde cualquier ángulo disponible, romper el molde con un estilo peculiar.

Floyd Mayweather ha derrotado a grandes peleadores como Óscar De La Hoya, Manny Pacquiao y Saúl “Canelo” Álvarez, quienes han sido excelentes boxeadores, pero boxeo es lo que no debe llevar McGregor al ring, simplemente debe ser raro, diferente.

UNA VICTORIA, UN NUEVO MUNDO

Vamos a imaginar por un segundo, un instante donde Conor McGregor conecta una de esos rectos de izquierda, Floyd Mayweather cae a la lona, el árbitro Robert Byrd cuenta hasta 10 y irlandés se lleva la victoria, ¿qué pasaría a partir de ahí?.

El universo de los deportes de combate sería otro, con un irlandés en la cima de todo, ¿cómo no lo sería?, conquistó con convicción dos divisiones en el Ultimate Fighting Championship (UFC) y posteriormente, habría derrotado un hombre que fue invencible durante más de 20 años.

Conor McGregor se convertiría en algo así como el Bruce Lee de nuestros tiempos, por su estilo de vida, filosofía de visualización, frases, duro trabajo y por haber demostrado competitivamente, que sus métodos son efectivos, en cualquier ámbito del combate.

Las artes marciales mixtas escalarían a un lugar nunca antes imaginado, una sorpresa de McGregor finalmente lograría la consolidación de un deporte que aun se considera en crecimiento; todos hablarán del irlandés como el rey de la pelea, en cualquiera de sus facetas.

Una victoria, significaría para McGregor un pase hacia el olimpo, no solo del combate, sino del deporte en general. Un triunfo representa para el irlandés, la posibilidad de convertirse en inmortal.

SUENA LA CAMPANA Y A DISFRUTAR

En vez de perder energías criticando esta pelea y llamándola circo, es mejor disfrutar de cada momento a lo largo de este proceso, ya sea de unas risas por alguna frase cómica en las ruedas de prensa, o simplemente divertirse con las entradas de ambos peleadores al ring.

Eventos como este rara vez ocurren, somos privilegiados de vivir una pelea que ha sobrepasado cualquier otra actividad en la historia de los deportes de combates; solo queda disfrutar de lo que pueda acontecer en la noche del 26 de agosto.

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