Un año después de haber firmado un contrato con la organización, Craig White ya no es un peleador de la UFC.

El artista marcial mixto británico firmó con la promoción a mediados del 2018 y aceptó a última hora ser el reemplazo de Gunnar Nelson para una pelea con Neil Magny que sirvió como la co-estelar de la primera visita de la organización a Liverpool, Inglaterra. Aunque White tuvo que cortar 46 libras para llegar al límite de las 171 libras a tiempo, terminó perdiendo la pelea vía sometimiento.

‘The Thundercat’, quien llegó a la organización con un récord de 14 – 7, tuvo una segunda oportunidad sobre el octágono en el UFC 228 ante un veterano pasado de sus días de gloria como Diego Sánchez, pero el desenlace fue el mismo ya que acabó perdiendo vía Decisión Unánime.

Aunque es raro que la UFC se deshaga de un peleador por haber perdido sus dos primeras peleas, esa es la situación de White, quien le contó a Eurobash (vía MMA Fighting) cómo se enteró de todo:

“Regresé de una visita al Instituto de Desempeño de la UFC y me enteré que había sido despedido. Había ido allá y como todos me estaban ayudando, pensé que las cosas serían un poco diferentes, pero como ya había aceptado que iba a ser liberado no fue un shock muy grande. Otras personas estaban más sorprendidas por la noticia pero yo lo había aceptado directamente después de la pelea de Dallas porque sentí que no había peleado bien en comparación a lo que yo sé que puedo hacer”.

White ahora espera regresar a la promoción Cage Warriors, donde sostuvo una racha de cuatro victorias al hilo antes de firmar con la UFC.