A pesar que Donald Cerrone ha demostrado una y otra vez que se trata de un peleador que está siempre dispuesto a pelear, la lesión ocular que sufrió durante su pelea con Tony Ferguson en el UFC 238 significó que por primera vez en su carrera no recibiría el alta médica para continuar peleando.

De cara al inicio del tercer asalto, Cerrone presentaba una inflamación en su ojo izquierdo, por lo que se creía que tenía un hueso orbital fracturado. Dicha inflamación empeoró al punto que su ojo se había cerrado por completo cuando ‘Cowboy’ cometió la imprudencia de sonarse la nariz. El árbitro de la contienda, Dan Miragliotta, pidió la opinión del médico al pie del octágono, quien determinó que Cerrone no podía seguir peleando.

Tres días después del evento, Cerrone ha brindando una actualización sobre su estado de salud a través de redes sociales, confirmando que su ojo se encuentra sin ninguna fractura:

“Estoy en buena salud. Gracias por todos los mensajes y la preocupación. Sólo había aire en mi ojo. Ni huesos rotos ni orbital fracturado. Sentado y esperando por la revancha o la siguiente pelea”.

Aunque Cerrone da a entender que aspira a una revancha, lo más probable es que la siguiente pelea de Ferguson sea por el título o ante Conor McGregor.