Perder el encuentro entre el siempre contendiente Donald Cerrone y el durísimo ex campeón Robbie Lawler programado para UFC 205 fue una gran decepción, pero ocho meses después la pelea vuelve a estar en pié para UFC 213 y las expectativas siguen siendo las mismas. De hecho, uno de los participantes cree que el encuentro se vende por su cuenta: “Demonios que estoy emocionado, va a ser genial y no sé para qué necesitan que siga promocionando la pelea”, dijo el “Cowboy” Cerrone en un evento de prensa para UFC 213 ayer. “Si no ven esta pelea no son fanáticos de las MMA y se pueden ir al diablo”.

Esta es una pelea que creo que todos van a querer ver. Somos dos chicos de la vieja escuela, es una pelea entre y para amantes de las peleas”, siguió Cerrone, que no se vé muy preocupado por lo que pudiera estar en juego en el encuentro. El Cowboy viene de perder una racha de cuatro victorias a manos de Jorge Masvidal en UFC on Fox 23, mientras que Lawler perdió una de cinco y el cinturón de peso welter a manos de Tyron Woodley en UFC 201. “No me importaba con quien iba a pelear. Me acaban de patear el trasero y ahora tengo otra pelea. Es genial, no puedo esperar”.

Los dos hacemos esto de hace rato. Alguien tiene que perder, pero no creo que Robbie piense en eso, y yo tampoco lo hago”, siguió Cerrone, que intentará mantener el impulso que ganó tras subir a los pesos welters en febrero del año pasado. En la otra esquina lo espera un ex campeón buscando volver al ruedo y acercarse de nuevo al cinturón. “Voy a pararme frente a uno de los mejores peleadores del mundo, cara a cara, y vamos a dar un show. Estas son las peleas para mí, esto es lo que amo hacer”.