El boxeo mantiene a los jóvenes alejados de la mafia

En la zona de Rione Sanita, un barrio abandonado de Nápoles, esta iglesia se ha transformado en un gimnasio de boxeo.

En este barrio existe un 40% de desempleo juvenil, y el principal problema es que una de las pocas organizaciones que ofrece empleo es la mafia.

Mientras Rodrigues entrena dentro de la iglesia del siglo XVII, fuera de ella los jóvenes se pegan entre ellos con el sonido de las sirenas de la policía de fondo.

El joven creció en este barrio, al norte del centro histórico de Nápoles, donde la pobreza y los altos niveles de delincuencia consiguen que la jueventud tenga muy pocas oportunidades.

Las mafias al acecho

Existen tres mafias principales en Italia, entre ellas la Cosa Nostra de Sicilia, la Ndrangheta de Calabria y la Camorra, en el área de Nápoles. Esta última anima a los jóvenes a entrar en contacto con ella al ser uno de los mayores empleadores de la zona. La falta de empleo entre los jóvenes de 15 a 24 años en Campania, la región donde se encuentra Nápoles, fue del 39,7 por ciento el año pasado, según la oficina de estadísticas Elabroazione Osservatorio Statistico.

La madre de Rodrigues se mudó de Cabo Verde a Italia hace 28 años. El joven no ha visto a su padre desde que era niño. Tanto a él, como a los otros 59 jóvenes que se unen a la sesión de boxeo tres veces por semana, en la iglesia de Santa María della Sanita, les sirve como vía de escape entrenar y descargar su frustación con el saco de boxeo.

“He practicado diferentes deportes, pero el boxeo es el único que me hace sentir bien tanto física como mentalmente y que me permite expresar mis emociones, ya sea ira o felicidad”, dijo Rodrigues.

Las clases, en las que los alumnos tienen un rango de edad de 8 a 22 años, son impartidas por dos policías. Esto ha ayudado a calmar tensiones entre la policía y los jóvenes del barrio.

Esperanza en un barrio conflictivo

El Padre Antonio Loffredo ha estado a cargo de la iglesia desde 2001 y comenzó con este proyecto hace aproximadamente un año. Desde la iglesia han impulsado una variedad de actividades para los jóvenes del barrio.

“Enseñar a los jóvenes resistencia y resiliencia en un barrio donde a menudo no hay futuro, es realmente difícil”, dijo.

Loffredo cree que si un área tan conflictiva como Rione Sanita puede proporcionar a su juventud la esperanza de un futuro mejor, esto se podría hacer en cualquier parte del mundo.