Bandenay tiene 14 victorias, cinco de ellas por nocaut (KO), cuatro derrotas y un empate en su carrera. (Foto: Alonso Chero/El Comercio)

El peruano Humberto Bandenay aceptó pelear contra Martín ‘Toro’ Bravo, ganador del TUF Latinoamérica 3, con solo dos semanas de anticipación, el peruano Humberto Bandenay tuvo el debut soñado en la UFC: noqueó a su rival –local en México y favorito en las apuestas– en tan solo 26 segundos con un fulminante rodillazo, que también le valió para ganar los US$50.000 del premio al nocaut de la noche.

—En la previa se comentó mucho acerca de cómo enfrentarías la altura de la Ciudad de México. ¿Te afectó en algún momento?
La verdad, en ningún momento me sentí mal. Mis entrenadores vieron que tenía mucho ‘cardio’. La altura no se metió nunca en mi cabeza. Yo sentía que estábamos en el llano.

—La pelea se acabó muy rápido, ¿pero fue el plan mantener a tu rival fuera de alcance con las patadas?
La idea era golpearlo en ángulos. Bravo es un peleador muy frontal. Eso permitía trabajar rodillazos y patadas, también golpes rectos con las manos para detenerlo. Básicamente, el plan era: yo tenía alrededor de mí una burbuja y él no tenía que tocarla.

—Bravo es conocido como un fajador con poder de nocaut. ¿Llevar la pelea al piso estuvo en tus planes?
Ir al piso no era la primera opción. Confiaba en el trabajo de ‘striking’ [golpeo] que estaba haciendo. En caso de que se llegase a complicar la pelea, iba a optar por un derribo. Pero sabía que iba a ser una pelea de pie y a eso iba.

—¿Por cuántas peleas has firmado con la UFC?
No quise indagar antes, me concentré solo en la pelea. Mi mánager me dijo que pase lo que pase, no iba a ser la única. Van a venir buenas cosas, eso es lo único que sé.

—¿Ves posible pelear una vez más este año?
Si Dios quiere, sí. Eso queremos y para eso vamos a entrenar.

—Muchas personas que no siguen el deporte han destacado que hayas pedido la bandera peruana después de ganar…
Yo siempre le quiero demostrar al mundo que en el Perú hay mucho talento. Y lo he dicho en todas las oportunidad. Si bien se me dio la oportunidad de llegar a la UFC a mí, hay más talento en el Perú para abarrotar la UFC.

—Y después de esta victoria tan contundente, ¿crees que el entrenador Colin Oyama mire al Perú en busca de más talentos?
Con el ‘coach’ siempre hablamos de eso. Me pregunta qué peruanos estarían aptos para entrar a las grandes ligas y, sobre todo, que puedan hacer el sacrificio de entrenar fuerte y trabajar duro. Muchos pueden tener talento, pero si no trabajas duro no le va a gustar a él.

—Juan Manuel Dias fue tu entrenador desde el inicio. ¿Cuánto te motivó tenerlo ahí en tu debut en la UFC?
Fue grandioso compartir con él el escenario más grande del mundo. Él fue una gran motivación y, a la vez, sabía que estaba seguro con él, Colin y Casey Halstead.

—Fue conmovedor verte  llorar y dedicar la victoria a tu padre, que falleció poco antes de tu combate. 
Perder a mi padre es el peor momento que he pasado hasta ahora,el más difícil. Pero era una de dos: o dejaba todo y mis sueños se iban, o seguía enrumbado en esto. Ya con mi padre lo habíamos hablado: que pasara lo que pasara, consiga mi propósito. Yo sabía que en la pelea mi padre iba a estar a mi lado más que nunca.

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