jessica penne
Crédito: Dave Mandel/Sherdog.com

Una ex contendiente de peso paja de la UFC va a pasar la mayoría del año fuera del octágono. Jessica Penne testeó positivo por un esteroide anabólico y fue suspendida 18 meses por la Agencia Antidopaje de los Estados Unidos (USADA) anunció ayer la agencia, indicando que el dopaje se dió en una prueba fuera de la competencia tomada el 20 de marzo del 2017.

Aunque la suspensión usual para esteroides anabólicos es de dos años, Penne recibió un castigo menor tras cooperar con USADA en el proceso y demostrar que usó la sustancia bajo prescripción de un médico. Tanto la agencia como la Comisión Atlética del Estado de Tennesee que supervisó su último encuentro aceptaron la explicación, aunque Penne no pudo conseguir una exención por uso terapéutico.

La muestra de Penne originalmente dió negativo pero se detectaron irregularidades cuando se la comparó con el pasaporte biológico de la peleadora, por lo que se realizaron exámenes extra que confirmaron el dopaje. El pasaporte biológico es un registro de las propiedades y variables biológicas de los atletas tomadas de resultados de múltiples pruebas antidopaje.

Mientras el proceso que descubrió el esteroide se llevaba a cabo, Penne pudo pelear frente a Danielle Taylor en UFC Fight Night 108 el 22 de abril, y al iniciar su período de inelegibilidad tras ese encuentro la peleadora podrá volver el 22 de octubre. Penne perdió una decisión unánime frente a Taylor y lleva ahora una racha de tres derrotas, que inició con un nocaut técnico a manos de la entonces campeona de la división Joanna Jedrzejczyk en UFC Fight Night 69.