Cuando Michael Bisping ganó el The Ultimate Figter en 2006, estaba feliz solo porque no tendría que volver a los trabajos mal pagados que le permitiesen seguir peleando en la escena local de las mma. Germaine de Randamie era una campeona mundial de kick boxing que tuvo que empezar desde cero en las mma, y Conor McGregor estaba recibiendo ayudas estatales antes de firmar el contrato con UFC que le cambió la vida. Para la campeona polaca, Joanna Jedrzejczyk, la situación fue similar. Tuvo que probar con el equipo nacional de boxeo antes de ver las mma como una opción viable de futuro donde básicamente no tuviese que pagar para pelear.

Cuatro peleadores, en cuatro escenarios distintos que tienen en común el hecho de ser actuales campeones del mundo. No solo se representan a ellos mismos, son la viva imagen de las MMA en Europa.

“Significa muchísimo,” dijo Joanna sobre la actual situación de Europa en el deporte. “Hace un tiempo, en UFC solo había campeones estadounidenses o brasileños. Por eso estoy muy feliz de que cada vez haya más campeones del viejo continente. Significa mucho para mí. Conseguí el mío, luego Conor, luego Michael y ahora Germaine. Así que estoy muy feliz por esto. Dos mujeres, dos hombres. Y ahora Khabib tiene la oportunidad de conseguir el interino. Cada vez hay más y más oportunidades para los luchadores europeos.”

Pero no siempre ha sido así. Desde 1997, cuando el primer campeón de UFC fue coronado, hasta marzo de 2015, cuando Joanna ganó su título; solo Bas Rutten y Andrei Arlovski habían logrado hacerse con el cinturón siendo europeos. En esos tiempos Jedrzejczyk ni siquiera pensaba en el MMA.

“Solía perder todo mi dinero viajando a Tailandia cuando era competidora de Muay Thai amateur para representar a mi país en los campeonatos mundiales,” quiso recalcar. “En esos tiempos, incluso quería unirme al equipo nacional de boxeo de Polonia. Y pensaba que tal vez conseguiría entrar e ir a representar mi país en unos juegos olímpicos.”

“Pero después pensé, ‘las MMA no paran de crecer, y las peleadores femeninas son las superestrellas.’ Miraba a Ronda y a las otras peleadoras femeninas y me decía, ‘Vamos a hacerlo. Si te convertiste en 5 veces campeona mundial de Muay Thai, probablemente puedas hacerlo también en las MMA.’ Así que ese era mi objetivo para mejorar y aquí estoy. Me convertí en campeona mundial del UFC.”

Pero no fue tan fácil como suena, Joanna tuvo que pasar de una disciplina que dominaba, a dos que apenas conocía. Sus inicios en el wrestling y el grappling fueron complicados.

“Al principio sí fue difícil, no sabía casi nada de esas artes, así que me volvía loca a veces. Me sometieron muchísimas veces cuando siempre había sido muy eficiente. Hubo momentos en los que incluso lloraba pensando que jamás lo aprendería. Pero me dije a mí misma que me calmase, que no había un camino sencillo. Solo me tenía que mantener entrenando, seguir aprendiendo, conservar el hambre y sentir pasión por este deporte. Y es lo que llevo haciendo hasta el día de hoy. Por eso a día de hoy puedo decir que soy una peleadora completa.”

Jedrzejczyk ve este momento con cuatro campeones como una gran oportunidad para mandar un mensaje.

“Significa mucho para la gente,” continuó la campeona de peso paja. “Estamos enseñando a la gente que pueden lograrlo. No importa de dónde seas, puedes conseguirlo. Puedes hacer tus sueños realidad y pelear para la mejor organización de MMA del mundo.”

 


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