Kevin Lee vuelve a las 155 libras en el UFC 244 y será recibido de regreso a la división por uno de sus prospectos más interesantes, Gregor Gillespie.

La mística en torno a Gillespie (13 – 0; 6 – 0 en la UFC) es tal que hasta el propio Lee admite que, viniendo de dos derrotas seguidas, aceptar pelear contra él no es la decisión más astuta que ha tomado.

“Tengo la espalda contra la pared”, le dijo el ex-contendiente al cinturón interino de los Livianos a MMA Junkie. “Para ser honesto, no fue muy astuto tomar esta pelea. Aceptar con alguien que está invicto, que está surgiendo y que tiene un estilo capaz de neutralizarte por completo. Incluso si llegas a ganar, no muchos puede que luzcan bien ante él”.

Luego de perder dos de sus últimas tres peleas en las 155 libras, Lee subió a la división Peso Welter, donde fue sometido en su estreno ante el ex-campeón Liviano, Rafael Dos Anjos, en la estelar del UFC Fight Night Rochester.

Dado que Gillespie se encuentra en el decimotercer peldaño de la clasificación, Lee cree que es una pelea de la que no pueda ganar mucho, pero tratándose de alguien invicto puede que eso le resulte motivante.

“Es el luchador más condecorado de la división. Por lo que hay muchos factores a considerar, y, nuevamente, vengo de dos derrotas, y yo también recuerdo eso. Eso es algo de lo que siempre estoy al tanto. Está invicto, nunca ha saboreado la derrota por lo que es una situación en la que mi espalda está contra la pared. No hay mucho que ganar pero este es el tipo de peleas que me hacen estar a la altura de la ocasión”.

El nativo de Detroit que ahora entrena junto a Georges St-Pierre en Montereal, cree que, en cuanto a lucha se refiere, Gillespie representa una amenaza más grande que Khabib Nurmagomedov.

“Dejaré que las personas sean las que decidan eso. Creo que Gregor es el luchador más condecorado de las 155 libras, incluso más que Khabib, pero dejaré que sean las personas las que decidan eso”.

El UFC 244 se celebra el 2 de noviembre desde el Madison Square Garden en Nueva York.