Fedor Emelianenko, “El Último Emperador”, conoció la derrota una sola vez en toda una década donde dominó con mano de hierro a una de las mejores divisiones de peso completo en la historia del deporte, antes de su fatídico encuentro con Fabricio Werdum. Y apenas puede llamársele una derrota.

Fue su quinta pelea profesional, el 22 de diciembre del 2000, como parte del torneo King of Kings 2000 de la promoción Fighting Network Rings. Venía de cuatro victorias seguidas, incluyendo una decisión unánime sobre Ricardo Arona, el tres veces campeón del ADCC Submission Wrestling World Championship.

El oponente de Fedor era el japonés Tsuyoshi Kohsaka, un competidor de alta categoría aunque difícilmente legendario con un récord de 22-10-2 en el momento de la pelea. El encuentro duró 17 segundos. Fedor Emelianenko esquivó un puñetazo de Kohsaka y recibió un codazo accidental que abrió un corte profundo sobre su ojo.

Fedor con 25 años, rumiando su derrota.
Fedor con 25 años, tras el golpe ilegal.

El referí vio la sangre y los doctores declararon que Fedor no podía continuar. En Rings, los golpes de codo están prohibidos por lo que Kohsaka debió ser descalificado, pero el formato de torneo exigía que alguien pasase de ronda y se declaró al japonés como vencedor. Fedor sólo lanzó dos golpes en toda la pelea.

Cinco años más tarde, el tres de abril de 2005 en Pride Bushido 6, Fedor volvió a encontrarse frente a frente con Tsuyoshi Kohsaka. Para entonces Fedor había acumulado 16 victorias y un sin resultado, incluyendo una victoria sobre el gran Antonio Rodrigo Nogueira donde unificó el Campeonato de Peso Pesado de PRIDE.

Es común resaltar la calma de Fedor mientras desmantelaba a sus oponentes con la seguridad que le ganó su lugar como uno de los más grandes en la historia del deporte. No se mostraba ni iracundo ni agitado ni buscaba hablar basura. Fedor estaba en el ring para hacer su trabajo y ganarse la vida. Pero es innegable que si alguien sufrió la furia del Último Emperador, ese fue Tsuyoshi Kohsaka.