En la segunda mitad del siglo XX las principales universidades especialistas en salud y bienestar del mundo, demostraron los beneficios y la importancia de la actividad física en la salud de los seres humanos.

Ya nadie cuestiona que el ejercicio provoca cambios significativos en todas las estructuras y en todas las funciones corporales.
El ejercicio mantiene limpias las vías respiratorias, provoca el aumento en cantidad y calidad de glóbulos blancos y rojos en sangre y libera neurotransmisores (serotonina) que favorecen el estado de ánimo positivo.

Pero la práctica de ciertas disciplinas orientales, potencia aún más estos beneficios en el ser. Muchas de estas se han practicado por más de 2 mil años y han tenido resultados sorprendentes entre sus practicantes.
Pero: ¿qué hace la diferencia?

Respiración:
Siendo una de los principales actos de vida, el ser humano común no lo tiene concientizado y suficientemente valorado.
Con la práctica del arte marcial, la respiración se hace de manera consiente y procurando su entendimiento, control y dominio en las diferentes etapas :
1.- Inhalación que se debe alargar por espacio de 5-6 segundos
2.- Retención: dejar dentro de nuestro interior el aire inhalado.
3.- Exhalación 5-6 segundos en un acto fluido y controlado
4.-Vacio: quedar sin aire ( por 5-6 segundos)

Cuando lo movimientos corporales van acompañados de las diferentes etapas de la respiración, los efectos en el funcionamiento del cuerpo se proyectan en 3 dimensiones:
a.- El cuerpo Físico
b.- El cuerpo Orgánico
c.- El cuerpo Energético

Fluidez:
Esta se manifiesta primero en los movimientos corporales al repetir técnicas bien estructuradas de defensa y ataque, así como posiciones y posturas de desplazamiento y diferentes planos.
La fluidez también se hace presente en el funcionamiento de los órganos vitales logrando una armonía y un ritmo. Esta fluidez es contagiada a la mente cuyo primer efecto es sentir tranquilidad y da paso a la tercera característica de las artes marciales.

Concientización:
Con un ciclo de respiración controlado, profundo y consiente, acompañado de movimientos corporales y orgánicos fluidos , la mente se unifica y participa en esta especie de armonía musical, logrando un estado de paz interior , conciencia plena y presencia total (Mindfulness).

Disciplina:
Para esperar resultados positivos de nuestra práctica, es necesario tener orden: en la mente, en las conductas y en los hábitos, así como también en nuestros horarios.

Constancia:
Para muchos maestros, la constancia es la llave de todos los logros, habilidades y destrezas, pero también en términos de salud solo alguien que practica constantemente sentirá en sus funciones orgánicas, corporales y energéticas, los efectos. Y esa sensación es la que nos hace regresar a hacerlo una y otra vez.La organización Mundial de la Salud recomienda hacer ejercicio moderado 150 minutos a la semana, o 75 minutos de ejercicio intenso, podemos dividir la semana en 3-4 sesiones con duración de 30-50 min

Esfuerzo:
Es determinante someter al organismo a un estado de alerta y a exponerlo a situaciones que impliquen un gasto de energía fuera de lo común.
Según los conocedores, las pulsaciones cardiacas deben llegar al 70% de su capacidad total en algún momento de la práctica para que tenga efectos sobre el estado de salud. Esto hace más eficaz el impulso sináptico, para combatir más rápido y de mejor forma cualquier enfermedad.

El principal efecto de la práctica de artes marciales, es la sensación de salud, bienestar, y plenitud. Hoy más que nunca debemos poner especial atención en sus efectos sobre nuestro sistema inmunológico.
Combinado con una buena alimentación y buen descanso será nuestra forma de enfrentar cualquier crisis sanitaria con éxito.

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