Por Mauricio Eguiluz

Nunca pensamos que la entrevista de Nate Diaz, inmediatamente después de su pelea ante Anthony Pettis en el UFC 241, cobraría tanta fuerza. El peleador de Stocktom tomaría el micrófono para decir que se habia ausentado por 3 años porque “todos eran basura”, y que quería defender “este titulo” contra Jorge Masvidal porque al igual que el, era un “gangster” de verdad,logrando la euforia del público asistente de esa velada. Solo unas semanas tomó para los managers de ambos peleadores y Dana White (y luego del fracaso para que Kamaru Usman defendiera su título) para que la pelea pedida por Diaz se concretara. Quizás cuestionamos erradamente el poder de convocatoria de Nate, ya que si recordamos bien anteriormente solo le tomo un reto en el micrófono para lograr su pelea contra Conor McGregor en el UFC 196 y automáticamente concretar la revancha y pelea más vendida de la historia de la compañía, en el UFC 202.

UFC 202, T-Mobile Arena, Las Vegas, Nevada, USA 20/8/2016 Nate Diaz Mandatory Credit ©INPHO/Tom Hogan

Hasta ahí era todo normal, pero una clausula interesante a la pelea se dio a conocer mas tarde, y era que el combate entre Jorge Masvidal y Nate Diaz en el UFC 245, sería para determinar al campeón del título “El Hijo de P&@! más malo en el juego” (Baddest Motherfucker In The Game) , y que en realidad el cinturón existirá físicamente, logrando así el total interés y fervor de los medios y la afición. Pero, y ya que no tendrá ninguna “validez” (como el resto de campeonatos), ¿Qué significa en verdad ser el campeón “BMF” del UFC?

Muchos fans del MMA, sobre todo los mas “hardcore” se sienten insatisfechos con peleadores que han estado y están en el UFC. Sage Northcutt y CM Punk fueron proyectos de la compañía que no resultaron y que se les fue dada la relevancia que no merecían. Greg Hardy y Colby Covington son rechazados por la fanaticada por sus intentos de ser “malos” en los medios. Tyron Woodley no logró ser aceptado como campeón (quizás decir que era mejor que GSP le jugó en contra) y Kamaru Usman se ve encaminado a lo mismo. Por último peleadores que fueron taquilleros como Rousey, McGregor y Lesnar se alejaron del octágono por otros intereses y/o porque la derrota los saco del trono que sentían que tenían.

Hoy en día al parecer los fans ya no quiere a “las estrellas” que “hablan basura”, portan trajes caros y presumen una vida ostentosa y están valorando a peleadores que van al todo o nada como Ferguson, Gaethje, Holloway y otros que han estado ahí desde hace mucho tiempo como Cowboy, Diaz, Masvidal, entre otros. Estos dos últimos quizás lograron el “minuto de fama” y “peleas de dinero” a una tardía edad a pesar de haber peleado con los mejores del mundo, nunca haberse negado a una pelea, ni tampoco ser ensuciados por un control anti dopaje positivo, entre otros sólidos argumentos.

El titulo “BMF” simboliza un premio a la audiencia (por promover esta pelea y hacerla estelar) que sigue el deporte por años; galardona a dos peleadores que han estado por años en el deporte, y que hoy sienten la popularidad y el fruto monetario que la política del UFC alguna vez les pospuso o negó. En el UFC 244 quizás veremos el nacimiento de un campeonato que nos asegure ver muy buenas peleas en el futuro.