Michael Bisping lleva ya más de una década en la UFC, pero tras ganar y defender el título de peso medio de la empresa el británico admite que no le queda mucho por delante. “The Count” aún quiere la cancelada pelea frente a Georges St-Pierre, pero lo más probable es que pelee una sola vez más tras ese encuentro: “Tras que le gane a St-Pierre quiero pelear una vez más en Inglaterra. Mi última pelea tiene que ser ahí, siempre me han apoyado”, anunció Bisping en una entrevista con ODDSbible. “No digo 100 por ciento que esa vaya a ser mi pelea final pero no puedo pelear por siempre”.

Por ahora, Bisping se está recuperando de una lesión de rodilla y la división de peso medio se pone en marcha. Yoel Romero y Robert Whittaker se disputarán el cinturón interino en UFC 213, y a Bisping no le molesta la decisión: “Dana me preguntó al respecto y como mi rodilla no se está recuperando como estaba planeado le dije que no me molesta. Tienen que vender los eventos”, dijo el británico. Lo que sí cree Bisping, sin embargo, es que el cinturón en si no tiene valor. “No significa nada. Los cinturones interinos no valen el cuero que usan para ellos, lo único que hacen es determinar un contendiente”.

Y en cuanto a quién será el contendiente, Bisping preferiría que sea Whittaker dado el dopaje positivo de Romero: “Todos se emocionan con Yoel pero él usaba esteroides. Como dió positivo asumo que ya no los usa e irá perdiendo esas ventajas”, explicó el campeón, que ya había dicho que preferiría pelear con “The Reaper”. Pero incluso fuera de esto, The Count cree que el australiano tiene lo necesario para triunfar. “Whittaker es joven, tiene buen juego de pies y buen boxeo. Creo que va a ganar por nocaut en el cuarto o quinto asalto”.