El campeón de peso medio de UFC, Michael Bisping, aprovechó su columna en Champions.co para teorizar sobre los cortes de peso, las medidas que se están tomando para modificarlos, y su experiencia personal a lo largo de su dilatada carrera.

“Ha habido algunas buenas noticias mientras he estado en Inglaterra, la Comisión Atlética de California ha añadido nuevas reglas sobre el corte de peso. Me gustan las ideas que han traído para intentar detener todos los elementos peligrosos que implica el cortar peso y por los que muchos peleadores tienen que pasar.

He tenido que ver a muchos atletas del UFC matándose por llegar al peso, fallarlo, o acabar en un hospital por cortes defectuosos. Eso me ha llevado a reflexionar sobre mi propio proceso a lo largo de los años para deshacerme de los kilos. En toda mi carrera, siempre he dado el peso, de todas formas, no siempre ha sido una tarea sencilla. Hubo un par de veces que se aferraron a mí (los kilos).

Siempre es un proceso, no hay duda de eso. Resulta divertido que mi corte más sencillo se haya dado cuando pelee contra Luke Rockhold con solo dos semanas de notificación previa. Fue el más suave de toda mi vida, lo cual guarda cierta ironía que cuanto más hayas entrenado a lo largo de los meses, tomando las medidas más adecuadas, haga que los cortes sean más difíciles. De pronto coges una pelea con dos semanas de notificación, y el peso simplemente desaparece.

Antes solía hacer la bajada a base de dieta hasta las 188 libras (el peso medio es de 185). Lo hacía mal porque no sabía nada sobre como cortar el peso. Me acuerdo que cuando pelee con Denis Kang en Manchester, fue la primera vez que de verdad corté peso durante la semana de la pelea desde las 200 libras. Ya que todos mis cortes anteriores fueron el resultado de bajar mediante dieta. Cuando te paras a pensarlo te das cuenta de que podría haber peleado en peso welter, ya que estaba muy delgado.

Así que volviendo a mi historia. Estoy haciendo el corte de peso, y ellos tienen esa especia de tienda en la que te sientas. Hace el mismo calor que en el infierno dentro de esa cosa. Es como una mini sauna portátil. Tu cuerpo está dentro de la tienda, pero tu cabeza está fuera, y es gracias a eso que no sientes todo el calor de dentro.

Estoy en ese gimnasio y todo el mundo está trabajando mientras que yo me quedo en la tienda casi todo el día y ya no hay nada de peso que pueda salir de mi interior. Esa cosa fue una basura. En el último minuto si sigo estando por encima del peso. En la mañana de ese viernes, todo el mundo se larga hacia el hotel para los pesajes, y yo todavía sigo tres libras por encima.

Lo único que pienso es que no puedo ir todavía. La UFC Está alucinado y yo estoy en la máquina de correr como un loco tratando de sudar esas tres libras. Siguen llamando a mi manager para preguntarle si sigo pesando más. El tiempo se acaba, así que subo la velocidad, hago 10 minutos más y voy a por ello.

Cuando llego al hotel, todos los peleadores están empezando a ponerse en fila para pesarse, así que he llegado a tiempo. Cuando entro, no estoy seguro de si voy a dar el peso. Me quito el bañador, todo fuera salvo el calzoncillo, y cuando me subo a la báscula doy justo la cifra.

Durante esos días me tomaba los cortes como una ciencia. Nunca diré que son fáciles, pero si sabes cómo hacerlos de la manera correcta y de forma saludable, es algo de lo que todos los peleadores pueden beneficiarse. Si esos chicos se tomasen el tiempo para auto educarse, o por lo menos conseguir ayuda de algún especialista, podríamos ver el final de los malos cortes de peso.”

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