Después de un corte de peso infernal que le terminara costando el 30% de su salario por el UFC 226, el alguna vez número 5 de los Pesos Livianos, Michael Chiesa, ha decidido abandonar la división para subir a la de las 170 libras, de acuerdo a un reporte de Ariel Helwani de ESPN.

Durante los pesajes del UFC 226 para su pelea con Anthony Pettis, la cual estaba originalmente pautada para el UFC 223, Chiesa se subió a la báscula estando 1.5 libras por encima de límite de las 156 en peleas en las que no hay un campeonato de por medio. Ahí mismo anunció que sería su última pelea en la división.

“Showtime” acabó ganando la pelea en el segundo asalto vía sometimiento.

Según el reporte de ESPN, Chiesa, cuya racha de tres victorias seguidas fue desmoronada por una controversial decisión del árbitro Mario Yamasaki que benefició a Kevin Lee, espera debutar como un Peso Welter contra un ex-campeón como Carlos Condit. Sin embargo, el “Natural Born Killer”, quien ha ganado apenas dos de sus últimas nueve peleas y espera regresar a la acción este diciembre, no se encuentra interesado.

Chiesa estuvo en los titulares a principios de esta semana por demandar formalmente a Conor McGregor por lo sucedido en el UFC 223, cuando el irlandés y su séquito atacaron uno de los buses donde estaban Khabib Nurmagomedov y otros peleadores. Entre ellos, Chiesa, quien sufrió un corte en su frente luego de que McGregor estrellara un dolly contra una de las ventanas del bus. Esto no sólo provocó que la pelea de Chiesa con Pettis se cancele, si no que “Maverick”, quien ocupaba el puesto más alto de todos los Pesos Livianos que competían en esa cartelera, no haya sido elegible para retar a Nurmagomedov por el cinturón luego de que Tony Ferguson y el primer reemplazo, Max Holloway, no hayan podido por lesiones.