A pocos días del regreso de la máxima expresión de las artes marciales mixtas a las grandes ligas, es hora de desmantelar una de las grandes excusas que han puesto miles de fanáticos para no poner a Fedor Emelianenko en lo más alto del deporte: “Nunca peleó en UFC”.

¿Cuántas veces hemos discutido con otros fanáticos sobre quien es el verdadero GOAT (Greatest of all times – Mejor de todos los tiempos)? Cuando la respuesta es “Fedor Emelianenko”, rápidamente llega la respuesta: “imposible, nunca peleó en UFC”. Hay varios errores en esa respuesta, que muchos consideran correcta.

A pesar que no fue en el octágono, el ruso venció a cinco ex campeones del Ultimate Fighting Championship: Antonio Rodrigo Nogueira x2 (DE Pride 25 y DE Pride Shockwave 2004 – Campeón UFC 2008), Mark Coleman x2 (SU Pride 32 y SU Pride Total Elimination 2004 – Campeón UFC 1997), Kevin Randleman (SU Pride Critical Countdown 2004 – Campeón UFC 1999), Tim Sylvia (SU Affliction: Banned – Campeón UFC 2003) y Andrei Arlovski (KO Affliction: Day of Reckoining – Campeón UFC 2005).

Es más, si tomamos que el apogeo de la carrera de the last emperor fue hasta 2009, derrotó a 1/3 de los reyes pesados del gigante de las MMA. Un número, que ningún otro atleta tiene en su haber. Pero como si esto fuera poco, también destrozó a otros top ten de la categoría pesada de UFC:  Heath Herring (KO Pride 23), Mirko Filipovic (DE Pride Final Conflict 2005, Pelea de la década), Mark Hunt (DE Pride Shockwave 2006), Pedro Rizzo (KO M-1 Global: Fedor vs. Rizzo), Fabio Maldonado (DE EFN 50: Emelianenko vs. Maldonado).

De hecho, tan solo perdió una vez con un ex campeón de la promotora más importante de la actualidad. Fue en StrikeForce, cuando Fabricio Werdum sorprendió al mundo el 26 de junio de 2010 al finalizar a Fedor con un exquisito triangle armbar, que le cortó una racha de 9 años de invicto al ex campeón de Pride. Su otras dos caídas fueron contra el ex contendiente al título de UFC Antonio Silva y el ex campeón de Pride y StrikeForce Dan Henderson.

Las pretenciones de Dana White y las personas que manejaban al ruso en 2009 eran totalmente diferentes, por eso nunca se pudo llegar a un acuerdo para que pise el octágono. Sin embargo, fuera de la jaula con ocho paredes, Emelianenko ha demostrado estar un escalón más arriba que cualquier otro guerrero de peso pesado en toda la historia de este joven deporte. Desde ahora en adelante, cuando te respondan “imposible, nunca peleó en UFC”, ya vas a saber como refutarlos.