Hasta hace unas semanas atrás, el posible choque entre Floyd Mayweather y Conor McGregor parecía un simple cuento que todos nos creímos. Sin embargo, tras un anuncio inesperado, los que antes se encargaban de ponerle cada vez más niebla a la situación, comenzaron a aclarar el panorama.

¿Cuántos de nosotros nos habíamos resignado a que era un simple circo el cruce entre estas dos estrellas de los deportes de combate? Ya era realmente hartante la cantidad de declaraciones sin profundidad, acusaciones sin sentido constantes. Lo único que pasaba, eran múltiples ataques verbales de ambos lados (en su mayoría vía redes sociales) pero el contrato en vez de escribirse de a poco parecía irse desintegrando.

¿Acierto o error hacer esperar tanto a los fanáticos para oficializar la pelea? Cuando comenzó el rumor y se juntaron las dos partes, seguramente a la primera conclusión que llegaron es que tenían, potencialmente, a uno de los combates que más PPV (Pay per View/ Pago por Evento) y publicidad puede vender.

Si tenemos al mejor corte de carne, va a salir totalmente diferente si lo arrebatamos con el fuego o si lo cocinamos bien despacio. Con la primera opción comeríamos antes, aunque perderíamos calidad mientras que con la segunda nos deleitaríamos con cada bocado, a pesar que la espera sea bastante más larga. Con este negocio sucedió lo mismo.

Tanto UFC como Mayweather Promotions sabían que cuanto más tiempo mantengan el suspenso en si finalmente iba a suceder la pelea, más emoción y dramatismo (es lo mismo que decir mayor ganancia) tendría a la hora en que estos dos se vean las caras dentro del ring ante la atenta mirada de millones de espectadores.

Hasta aquí venía todo marchando según lo deseado, hasta que apareció un imprevisto, algo que obligó a las dos partes a poner un poco más de leña o carbón (según su gusto) a la parrilla: se oficializó Golovkin vs. Canelo, otro esperado cruce que promete vender millones.

La lucha de egos quedó de lado por un segundo, Golovkin vs. Canelo era una realidad, por lo que el foco de los medios sobre el hipotético choque entre el boxeo vs. las MMA comenzó a hacerse a un lado para hablar de algo tangible: la histórica batalla entre el múltiple campeón kazajo y el orgullo mexicano. Para colmo Dana White acusó de que esta batalla le quitó la fecha a Mayweather vs. Mcgregor.

El primero en aclarar la niebla fue el presidente de UFC, al informar que notorious había aceptado los términos para enfrentar a Floyd. Luego money elogió a su futuro rival y dijo que “le daremos a los fans esta pelea”. El último trozo de carbón o leña lo acaba de poner el irlandés, al subir una foto en la que informa que ya inició su campamento para enfrentar a Mayweather Jr.

¿Habrá estado firmado el contrato hace meses y esto era puro circo? Es algo que nunca sabremos con certeza, pero parece ser que la respuesta es si. Ahora solo queda esperar un par de días más, en los que de a poco ese rico trozo de carne va a llegar a nuestros platos, para que lo podamos degustar bocado tras bocado.

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