En tiempos en los que la humildad no está en la receta del éxito si quieres ser una estrella de las artes marciales mixtas, Fedor rompió con la media con sus declaraciones. Tan sencillo como siempre, el ruso volvió -sin querer- a enaltecer su imagen.

“Soy el mejor de todos los tiempos”, dijo McGregor. “No ha habido peleador como yo”, aseguró Jon Jones. “Nunca me he considerado el mejor”, sentenció the last emperor hace horas ¿notas alguna diferencia entre estas tres declaraciones? Si, uno es realmente el mejor de todos los tiempos.

Las MMA han cambiado rotundamente en los últimos años. Hablar se transformó en un verbo casi tan importante como pelear para este joven deporte. Pero no cualquier tipo de declaraciones, sino que hay que tener el trash talking bien aceitado si se quiere llegar lejos.

Solo una persona puede reponerse y ganar después de recibir tan impacto.

¿Qué hubiese sido de Fedor si hubiera nacido quince años después? En ves de en el 76, en el 91. No la estaría pasando nada bien si sería fichado por UFC. No porque no está a la altura física o técnicamente, sino porque declarar no es su fuerte. “Solo” se digna a firmar el contrato, entrenar lo mejor posible y luego intentar ganar (lo que realmente debe hacer cada atleta). Vende por lo que hace dentro de la jaula.

 

Por suerte, en los tiempos en lo que el ruso estaba en su plenitud, estaba en una etapa de las MMA en las que todas las disputas se solucionaban dentro del ring (PRIDE). Enfretó y destruyó a cada una de los guerreros que le intentaron hacer frente: Colemanx2 , Randleman, Hunt, Cro Cop y Nogueira, por solo nombrar alguno de los apellidos que figuran en la extensa lista de estrellas que apagó el oriundo de Rubiznhe.

Estuvo nueve años invicto. No, no hubo lesiones ni ningún parate. Fueron nueve años de guerra tras guerra. En ese lapso acumuló un fantástico récord de 27-0-0 (1). Finalizó veintiun rivales; noqueó a siete y sometió a catorce. Solo seis fueron dichosos de llegar hasta la decisión de los jueces. Por estos logros Sports Illustrated, MMAFIGHTING, FIGHT! MAGAZINE, Valetudo.ru, Bleacher Report, Yahoo!, Sherdog y otros tantos medios lo reconocieron como el mejor deportista de la primera década del siglo XXI.

Hasta Vladimir Putin es fanático de Fedor.

 

Parece imposible pensar que hoy en día un guerrero que logre estos números no tenga el ego por las nubes. Sin embargo, Emelianenko en ningún momento sobró o le restó importancia a sus adversarios ni jamás se lo escuchó decir que era “el rey del mundo de las MMA”. Desde su respetuoso silencio, construyó su camino hacia el trono del verdadero GOAT (Greatest of all times – Mejor de todos los tiempos).

Con cuarenta años the last emperor irá en busca del último objetivo que le falta para llenar la lista: triunfar en los Estados Unidos. La actual casa de las artes marciales mixtas no son un hogar cómodo para el ex campeón de PRIDE. En su exitosa carrera, el único punto negativo estuvo en su paso por StrikeForce, donde terminó con un parcial negativo de un triunfo sobre tres caídas.

El mejor de todos los tiempos vuelve este sábado a la primera plana de las MMA esta semana. Esta tercera semana de junio de 2017 puede marcar el inicio de una nueva etapa en la carrera profesional de Fedor. En su horizonte está la estrella en ascenso Matt Mitrione, que viene realmente bien en la promotora con dos terribles triunfos por KO.

Por su edad y su ausencia de la élite, varios fanáticos y analistas lo dan por muerto antes de pelear. Como aquellos que lo dieron por perdido tras el slam de Randleman o el buen inicio de Arlovski en Affliction ¿Cómo terminaron esas historias? Imposible no saberlo.

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