Lo logró. Pocos, por no decir nadie, le daban una oportunidad, pero Holly Holm, “The Preacher’s Daughter”, noqueó a Ronda Rousey a los 59 segundos del segundo asalto de su pelea por el campeonato de peso gallo en UFC 193, que se llevó a cabo en el estadio Etihad de Melbourne, Australia. El evento también vio a Joanna Jędrzejczyk retener su cinturón de peso paja frente a Valerie Létourneau en el co-evento principal, además de victorias para Mark Hunt, Robert Whittaker y Jared Rosholt.

Rousey se presentó al encuentro como la favorita por mucho, pero su típica estrategia de embestir a su rival lanzando golpes pesados y buscando el clinch no funcionó frente a Holm. La ex-campeona mundial de boxeo recibió un par de golpes fuertes y fue llevada contra la jaula y derribada durante el primer round, pero aún así dominó mediante su uso de movimiento y técnica de boxeo más avanzada, que le permitió evitar los ataques de la campeona y lograr sus contragolpes.

Holm hasta derribó a Rousey con 45 segundos restantes del primer asalto pero esto no fue el momento más impactante de la noche. Tampoco lo fue la imagen de Rousey cayendo de rodillas tras errar un puñetazo, tan dañada estaba. Con casi un minuto en el reloj, Holm conectó con una izquierda recta que dejó a Rousey casi de espaldas y finalizó la pelea con una perfecta patada izquierda a la mandíbula. Los golpes posteriores fueron superfluos. El mito de la invencibilidad de Rousey, como el de Fedor Emelianenko o el de Anderson Silva, fue disipado.

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El momento.

Jędrzejczyk triunfa en su guerra con Létourneau
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Joanna Jędrzejczyk logró sobreponerse a Valerie Létourneau y retuvo su título de peso paja en el co-evento principal, una pelea emocionante y muy pareja que tuvo el infortunio de compartir cartelera con un momento que pasará a la historia del deporte. Una auténtica batalla, la campeona era considerada por mucho la favorita pero la retadora demostró su valía al pelear frente a frente y de manera competitiva con una especialista de striking.

A pesar de esto, fue claro que Jędrzejczyk controló el ritmo de la pelea. Hubo poco grappling aunque Létourneau atrapó varias patadas, fue todo ráfagas de golpes donde la campeona, que también lo fue en Muay Thai y entrenada por el gran Ernesto Hoost, sacó ventaja con ataques más precisos y numerosos. Las patadas al muslo izquierdo de Létourneau fueron constantes a través del encuentro y la dejaron renqueante y con la pierna hinchada al final de la pelea.

Hunt, con un sólo puñetazo
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La revancha entre Mark Hunt y Antonio “Bigfoot” Silva decepcionó sólo por su corta duración, ya que el “súper samoano” noqueó a su gigantesco rival a los tres minutos y 41 segundos del primer asalto. Tras un round cauto pero tenso, donde ambos peleadores buscaron pacientemente la oportunidad de desmantelar al otro, Hunt lanzó un brutal puñetazo que conectó de lleno con la sien de Silva y lo hizo colapsar inmediatamente. El samoano solo conectó dos golpes más antes que el referí interviniera.

Whittaker arrolla a Hall
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Robert Whittaker hundió a Uriah Hall, tomando una clara y emocionante victoria por decisión unánime. Hall aceptó la pelea, su tercera en 98 días, tras que Michael Bisping se diese de baja el 30 de septiembre citando una lesión de codo, pero no logró repetir el éxito que tuvo frente al ex-campeón Gegard Mousasi en Japón. Otro capítulo en la historia de Hall creando expectativas y no logrando cumplirlas.

Whittaker dominó la pelea con su presión constante, una agresión medida pero sin fín, que no le dio a su oponente la oportunidad de tomar distancia y preparar un contraataque. Hall buscó sus patadas con giro y rodillas voladoras y conectó con algo de su ofensiva, pero se encontró casi perpetuamente en una mala posición, incluyendo regalar a Whittaker control en el suelo durante el primer asalto.

Rosholt agobia a Struve hasta la victoria
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Jared Rosholt venció a Stefan Struve por decisión unánime en la primer pelea de la cartelera principal, usando sus habilidades como luchador para superar la desventaja en tamaño y alcance. Fue un encuentro entre pesos completos lento y denso que por momentos fue abucheado por la gigantesca y generalmente cortés multitud.

Rosholt controló todo el flujo de la pelea mediante el uso y amenaza del derribo, aunque no pudo aprovechar su posición para lograr nada más. De pie, Struve buscó el ataque y logró unos golpes decentes, pero cada vez que empezaba a tomar envión se encontraba en el suelo por los esfuerzos de Rosholt.