Luego de apenas ganar tres de sus últimas diez peleas y problemas constantes con su peso que lo mantuvieron en un limbo entre la división Peso Welter y la Peso Mediana, Johny Hendricks puso fin a su carrera de diez años como artista marcial mixto el 27 de junio, reiterando su deseo de formar a nuevos talentos en una nueva faceta como entrenador. Sin embargo, el ex-monarca de las 170 libras, que se retiró del deporte con un récord de 18 – 8, volverá a competir, no dentro de un octágono, sino sobre un cuadrilátero. Más precisamente sobre el de la World Bare Knuckle Fighting Federation.

A diferencia del boxeo, el bare knuckle o, como se lo conoce coloquialmente, a “puño limpio”, consiste en que los participantes no usen más que vendas para cubrir sus nudillos. No hay guantes o ningún otro tipo de protección involucrada.

Hendricks hará su debut frente a otro ex-artista marcial mixto en Brennan Ward, quien antes de retirarse el pasado 10 de septiembre compitió para Bellator durante cinco años, aglomerando un récord de 14 – 6 a lo largo de su carrera como profesional.

El bare knuckle volvió a la prominencia a mediados de año cuando Bare Knuckle FC ofreció el primer evento de esta modalidad de boxeo – la más antigua – el 2 de junio. Aquél show fue el primero en ser considerado legal en los Estados Unidos desde 1889.

El Bare Knuckle FC 1 fue estelarizado por Bec Rawlings, otra ex-artista marcial mixta que compitió para la UFC. La australiana es la figura más grande de la joven promoción y actualmente sostiene un récord de 2 – 0, el cual contrasta con su negativo historial en las MMA de 7 – 8 (2 – 5 en la UFC).

Hendricks y Ward se medirán en el evento inaugural de la WBNFF este 9 de noviembre.