Rich Franklin, ex campeón de peso medio de la UFC y vicepresidente de la empresa de artes marciales mixtas ONE FC, anunció su retiro de las MMA mediante un escrito en el sitio web http://www.theplayerstribune.com/ ayer por la mañana:

“Paramos frente a lo que parecía una multitud de mil fanáticos en frente de mi hotel. Era un viaje corto desde la O2 Arena, y acababa de salir de una guerra. Aunque victorioso, fui vencido (Franklin se refiere a su controversial derrota por decisión dividida contra Dan Henderson) y solo quería ir a mi cuarto, relajarme con mi equipo y comer algo. Mi entrenador vio mi aspecto desinflado y me dijo “¿Cuántas oportunidades más vas a tener de hacer esto?”. Tenía razón. La cena tendría que esperar.

Cuento mis bendiciones cuando considero las experiencias que Dios me dio. Muy poca gente en este mundo puede hacer aquello por lo que siente pasión. Estudié educación en la facultad, y aunque quería enseñar, seguía siendo solo un trabajo. Entrenar en las artes marciales mixtas era mi hobby. Mi padre me quiso estrangular el día que le dije que había abandonado mi carrera como profesor para pelear. Esto fue en la época antes de que las MMA fuesen mainstream y se las describía como “peleas de gallos humanos”.

Peleé en shows antes de que las comisiones atléticas existiesen de verdad. Llevábamos nuestros propios guantes…si es que queríamos usarlos. Peleé en jaulas con eslabones rasgados o el entarimado roto, a veces frente a grupos de menos de un par de cientos de personas en bares o parques de atracciones. No era raro que un peleador no se presentase y fuese reemplazado por alguien del gentío. ¿Categorías de peso? ¿Qué categorías de peso?

Entonces, en lo que pareció de la noche a la mañana, estaba peleando en el UFC 42 en la American Airlines Arena en Miami. De repente tenía una cámara en mi rostro y tenía que preocuparme por salir en el momento indicado. ¿No estaba aquí para pelear? El lugar solo estaba medio lleno, pero igual eran miles de personas.

franklin2Fui lo bastante afortunado de empezar mi carrera en la UFC cuando las MMA estaban al borde de alcanzar la popularidad en los Estados Unidos. Pasamos horas interminables viajando para hacer relaciones públicas y realizar entrevistas predicando el evangelio de las artes marciales mixtas. Una por una, vimos a las comisiones atléticas estatales legalizar al deporte, y empezamos el proceso en otros países. Resultaba útil tener a un ex profesor de matemática del secundario como uno de tus campeones. Tuve el privilegio de pelear en ocho países diferentes.

Como profesor, siempre le dije a mis estudiantes, “sigan sus sueños”. La mayoría de la gente cree que un sueño es solo eso, algo intangible. Prefieren el camino fácil a trabajar y arriesgarse por algo que creen que es inalcanzable. Crean y sepan que los sueños pueden alcanzarse, pero para hacerlos realidad tienen que estar dispuestos a trabajar más duro que cualquiera en el mismo camino. Recuerden, el trabajo duro no es nada sin una estrategia sólida. ¡Aprendan a trabajar de forma inteligente!

Para aquellos de ustedes que siguen sus sueños, tengan en cuenta que su sueño no es necesariamente el sueño de todos los que los aman, y sin embargo esas personas son arrastradas a través de sus mismos sacrificios sin las mismas pasiones por su ocupación. Puede salir caro a las relaciones personales. Aprendan a manejar un balance saludable.

Franklin-3Suelen preguntarme por los momentos más memorables de mi carrera. La gente espera que hable de alguna victoria por nocaut destacada. Pero para mi, todo se remonta a una conversación. ¿Se acuerdan como mi padre quiso estrangularme? Bueno, durante la semana de mi primer defensa del título, cenamos juntos. Corrección: el se comió un sandwich de filete y yo unos caramelos. Las alegrías de cortar peso. De cualquier manera, mientras estábamos sentados juntos, me dijo lo orgulloso que estaba de mi por perseguir a mi sueño. Escuchar eso fue mejor que cualquier cinturón que pudiesen poner alrededor de mi cintura.

Hace unas semanas bromeé con mi mi mamá, pretendiendo que estaba negociando una última pelea. Al día siguiente me enteré que ella no había pegado un ojo en toda la noche. “Tuvimos nuestras peleas e hicimos nuestro deber”, me dijo. Pensé que era interesante como había dicho “nuestras”. He aprendido que mi familia, entrenadores, compañeros de entrenamiento e incluso mis fanáticos compartieron la dicha de mis victorias. Fue como si hubiesen subido a la jaula conmigo en cada pelea.

Sin embargo, ellos también sufrieron la decepción de mis derrotas. Mi madre tenía razón, y me recordó a las palabras de Pablo en la Segunda epístola a Timoteo 4:7: “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe…” Esto llega en un momento donde tengo que aceptar que ya no tengo 25 años. El cuerpo se ha ralentizado y, aunque ligeramente, esas fracciones de una diferencia determinan la victoria o la derrota en el máximo nivel del deporte.

¿Que extrañaré más de este viaje? Puedo cerrar los ojos e imaginarme paseando de un lado al otro del vestíbulo antes de salir a la arena. Puedo escuchar a la multitud alentandome cuando For Those About To Rock de ACDC empieza. Entonces camino hacia la jaula. Aunque adictiva, la “gloria” que uno siente no se compara al respaldo que uno recibe mientras se prepara. Mis entrenadores hicieron sacrificios por mi como si fuese un hijo o un hermano. Mis compañeros de entrenamiento con frecuencia trabajaban desinteresadamente para ayudarme a mejorar.

Franklin-4Mis amigos y familia me apoyaron de todas las maneras que pudieron. Fanáticos y comunidades se unieron para verme pelear, en vilo en sus asientos. Estas personas fueron como tropas uniéndose detrás de un general marchando hacia la batalla. Cuando mi mano era levantada tras una pelea, todos sabían que una pieza de esa victoria también les pertenecía. Si intentase agradecer a cada persona que tuvo un impacto significativo en mi carrera, el resto de este artículo se leería como una genealogía Bíblica.

Entiendan que solo soy un eslabón en una larga cadena de personas que contribuyeron a mi éxito. Realmente no puedo expresar la cantidad de gratitud que llevo en mi corazón. Entonces, ¿qué hago ahora? En mi mente, ¡el cielo es el límite! Decidí que no quería anunciar mi “retiro”, más bien, estoy anunciando que he cerrado un capítulo de mi vida e iniciado otro. Tengo la bendición de seguir trabajando en una industria que ayudé a construir. Seguiré haciendo grandes cosas con ONE Championship.

Hace muchos años, solo era un tipo siguiendo a su sueño. Hoy, me encuentro honrado y agradecido de a donde me llevó esa búsqueda ¡Dios los bendiga!