Sep 4, 2013; Belo Horizonte, BRAZIL; Ronaldo Jacare Souza enters his fight against Yushin Okami (not pictured) during UFC Fight Night at Mineirinho Arena. Mandatory Credit: Jason Silva-USA TODAY Sports

Tras derrotar a casi todos los brasileños de la división, el ex-campeón de las 185 libras, Chris Weidman, se encontró con la piedra en su zapato en la pelea co-estelar del UFC 230.

Con Anderson Silva – dos veces -, Vitor Belfort, Lyoto Machida y Demian Maia en su historial de victorias, Weidman llegó como favorito a su contienda con Ronaldo “Jacaré” Souza, una pelea de la que cual presuntamente saldría el próximo retador al cinturón que actualmente ostenta Robert Whitaker.

Dado la peligrosidad de un cinta negra en BJJ como Souza, Weidman, uno de los mejores luchadores de la organización, mantuvo la pelea de pie y en el primer asalto logró dejar sentido al brasileño de un derechazo. Sin embargo, “Jacaré” fue de menos a más llegando a dominar el segundo asalto hasta noquear al “All-American” en el tercero.

Lastimosamente, el árbitro de la contienda, Dan Miragliotta, no detuvo la pelea a tiempo y permitió que Weidman, quien yacía sobre la lona evidentemente conmocionado por una poderosa derecha de Souza, reciba dos golpes innecesarios ante las quejas del brasileño por permitirlo.

Esta es la cuarta derrota – y la más fea de todas – que Weidman ha sufrido en sus últimas cinco peleas. Las otras fueron ante Luke Rockhold, Yoel Romero y Gegard Mousasi.