La noche del pasado sábado, Rory MacDonald volvió a competir en las 170 libras para tratar de defender su corona ante el ex-UFC y ex-campeón de la PFL, Jon Fitch, en la pelea estelar del Bellator 220, evento que compitió directamente con el UFC on ESPN+ 8.

MacDonald, quien viene de ser frustrado en su intención de convertirse en el primer campeón doble en la historia de Bellator al ser finalizado por Gegard Mousasi en el Bellator 206, registró el primer empate de su carrera como profesional luego que después de cinco asaltos los jueces llegaran a ese dictamen mayoritario.

Al tratarse de un empate, MacDonald retuvo su cinturón en la que fue su primera “defensa” como campeón y avanzó a las semi-finales del Grand Prix de los Peso Welter de la promoción. Sin embargo, en una muy honesta entrevista después de la pelea, ‘The Red King’ puso en duda su futuro en el deporte:

Un decepcionado MacDonald le confesó a John McCarthy que en esta etapa de su carrera se le complica “jalar el gatillo” y encontrar a ese “asesino” dentro de sí, además de no saber si aún tiene ese impulso por herir a otros.

MacDonald aún es relativamente joven, pero ha estado en varias guerras, como aquella Pelea del Año con Robbie Lawler que tuvo lugar en el UFC 189, que le han quitado años de vida a su carrera.

MacDonald ahora se prepara para poner otra vez su cinturón en juego ante el especialista en sumisiones, Neiman Gracie, en las semi-finales del Grand Prix.