Tras superar a la hasta entonces imbatible Joanna Jedrzejczyk para coronarse campeona de la UFC en UFC 217, Rose Namajunas puso al título en segundo plano y se concentró en un mensaje de positividad. Un par de meses después, su perspectiva no ha cambiado: “Dije que el cinturón en sí no significa nada, pero lo que quise decir es que tener un título de la UFC no significa mucho si eres un imbécil”, explicó Namajunas en The MMA Hour. “El que sea la mejor del mundo no significa mucho para mi si no soy una buena persona y no doy el ejemplo para que los demás sean mejores personas”.

¿Cuál es el punto de ser el mejor del mundo si trepas a la cima tirando a todos abajo en vez de ayudarlos a subir?”, siguió “Thug Rose”. La peleadora de 25 años le da especial importancia a su mensaje dadas sus experiencias pasadas, principalmente haber superado abuso en su juventud y la lucha de su padre con la esquizofrenia, y siente que frente a esto tener el cinturón es lo de menos. “Traté de ver qué es diferente y la verdad que las cosas no cambiaron mucho. Soy más popular y me llegaron algunas oportunidades pero nada muy loco”.

Aunque tuvo un contratiempo frente a Karolina Kowalkiewicz en UFC 201 y pocos esperaban siquiera un triunfo frente a Jedrzejczyk, mucho menos un nocaut en un asalto, Namajunas puede ver cómo llegó a este punto: “Hubo muchos desafíos, pero las estrellas se alinearon y hubo ciertas bendiciones y gente que llegaron a mi vida”, explicó Thug Rose, que ha triunfado en cinco de sus últimas seis peleas. “Por ejemplo, Valentina Shevchenko y su equipo me ayudaron mucho y fue genial conocerlos. Pequeñas cosas así que me mostraron que estoy donde tengo que estar”.