Claudio Franco Puelles Martinez,7-1-0, Luta Livre.

Cualquier chico de Lima, Perú a los 20 años buscaría ir al cine, pasar el tiempo únicamente con los amigos y estar de fiesta, sin embargo “El Niño” Puelles es diferente, él tiene un sueño más alto y es pertenecer al selecto club de los 10 mejores en UFC. Ser parte de The Ultimate Fighter Latinoamérica 3 estaba dentro de su lista de deseos a cumplir.

Su novia entrena también artes marciales mixtas, y ambos tienen como meta llegar a ser estrellas del deporte. El semblante de Claudio fuera del octágono es muy relajado y como su sobrenombre lo dice es un niño, sin embargo al iniciar el tiempo de combate, se transforma en un peleador completo, atlético y definitorio.

Bueno, el más joven de los participantes. ¿Cómo llegaste al reality?

Fue una historia bien chévere en verdad, porque la edad para entrar al TUF generalmente ha sido de 21. En todos los TUF que han sido en Estados Unidos era de 21. Y habían puesto que era 21 años acá también, y yo tenía 19 cuando anunciaron el casting. Para qué iba a ir si no iba a poder entrar por edad. Y tres semanas antes cambiaron eso y pusieron a partir de 18 años. Y todo fue saliendo bien. Primero eso, al toque me conseguí un pasaje, me fue bien en el casting, me llamaron para los exámenes médicos y me dijeron que había entrado. Me puso muy feliz entrar, poder ser parte de esto.

¿Respecto a tu edad, crees que te va a ayudar o que sería mejor tener más experiencia?

Lo he pensado, claro, pero no sé. Creo que a mi me da igual. Yo siento que estoy listo. Si uno está preparado no cambia que tenga 20, 25…si te sientes preparado ése es el momento. Me siento bien y siento que voy a ser campeón.

¿Cómo llegaste a la Luta Livre que es un estilo más raro, que no salió tanto de Brasil comparado con el jiu-jitsu?

Yo entrené con el Pitbull Iván Ibérico, que ahora es coach asistente de uno de los equipos. Empecé a entrenar con él hace tres años en Perú, tenía 17 años recién cumplidos y ya peleaba amateur. Yo prácticamente me estaba dedicando a eso. Estaba en el colegio todavía pero ya había decidido. Se lo había dicho a mi mamá que me dijo que haga lo que quiera mientras lo haga bien.

Y era lo único que hacía bien, lo único que hacía realmente. Me pasaba entrenando para poder llegar a eso. Y un amigo me dijo que vaya a ver al Pitbull, que estaba haciendo un proyecto con 10 o 15 profesionales. Fui ganando, fui haciendo méritos. Al final quedamos cinco, incluyendo a Enrique Barzola el ganador de la temporada anterior. Entrené con él todos los días el último mes antes de venir para acá.

¿Y que te decía Barzola antes de venir para acá? Qué consejos te daba?

Lo que más ayudó fue lo mental. Yo sé que él ha pasado por todo lo que voy a pasar ahora y me lo ha recalcado muchas veces. Me ha dicho como son muchas cosas, como se ponen las situaciones a veces.

¿Hay mucho crecimiento de las MMA en Perú? ¿Ves un cambio de cómo eran las cosas cuando empezaste?

Un gran cambio. Cuando yo empecé, unos cuatro o cinco años que ha pasado, no podía conseguir peleas amateur como hay ahora. Mis primeras peleas eran en eventos profesionales y tenía que pelear en las preliminares de un show grande con un montón de público. Ahora hay eventos amateur una vez al més, en lugares pequeños con muy poca gente. Como que vas ganando mucha más experiencia así, vas peleando más seguido. Yo no pude porque no había rivales.

¿Pero no crees que la experiencia de haber empezado en eventos grandes te aporta ventajas?

Claro, tal vez no conseguí el número de peleas amateur que podría conseguir hoy pero gané experiencia en un ambiente profesional, frente al mismo público. Quería copiar la manera de entrar de los profesionales, fue muy chévere.

¿Ayuda que tu novia practique artes marciales? ¿Cómo manejan el tiempo lejos?

Creo que es como cualquier relación. Pero creo que no hay un solo día que no hablemos de algo de artes marciales. Hay veces que nos ponemos a ver peleas juntos y nos quedamos un ratazo pegados a la pantalla. También entrenamos y nos vemos, todo el día estamos en un gimnasio o en otro.

No sé cómo esté ella porque no podemos hablar, pero a nadie le gusta separarse por un mes así. Pero bueno es algo que tengo que hacer para cumplir mis sueños, lograr mis metas. Ella también lo sabe. Nos hemos mentalizado, igual obviamente te bajoneas un poco. Pero hay que tener una mentalidad ganadora y pensar en el objetivo.

¿Y qué crees que podés aprender de este reality para tu carrera?

Pucha, no creo que nadie que entre a este reality salga siendo el mismo peleador. Es recontra durísimo. Cortar peso con poco tiempo de aviso, todos cortando peso, te puede tocar pelear en cualquier momento, dos o tres veces en un més que no lo haces normalmente. Un peleador de la UFC pelea dos o tres veces al año, así que es muy fuerte.

Me imagino que este es un objetivo cumplido. ¿Que sigue?

Paso por paso, ¿no? Primero ganar el reality y tener el contrato, entrar al top 10, ser el campeón. Ser el campeón de la categoría es ser el mejor del mundo, es una cosa dificilísima. No se llega con solo pensarlo, con solo quererlo. Son muchas horas de trabajo duro, así que, pelea por pelea.