Jhon Douglass Mauricio Bedoya Agudelo
5-0-0, Jiujitsu.

El miedo y la ansiedad lo han llevado a ser voluntarioso y disciplinado en las artes marciales mixtas, además de concentrarse en el código “Ronin”, que también es su sobrenombre.

La inspiración que lo ha llevado a superarse es su madre quien ha luchado para sacar a la familia adelante, él la ve como una guerrera, es por ello que antes de cada pelea visualiza el encuentro en un cuarto en silencio, haciendo ejercicios de respiración, meditación.

El colombiano de 24 años buscará ganar The Ultimate Fighter para ser el parte aguas de las artes marciales mixtas en su país y ser un ejemplo para muchos peleadores que sueñan con llegar a la UFC.

-¿Expectativas para el reality? Cómo llegás, contanos un poco.

Bueno, primero con altas expectativas del show. La primera vez que se hace en Sudamérica fuera de Brasil. Y esta temporada de TUF va a ser una solo categoría de peso, van a ser más peleas y va a ser un poco más exigente, pero estoy con muchas ganas de triunfar y demostrar que los latinos también tenemos el coraje, la técnica y el desempeño como para estar en las altas ligas de la UFC.

-¿Cómo fue que llegaste a las artes marciales mixtas?

Empecé a entrenar después de ver por ver The Ultimate Fighter por FX hace muchos años. Como muchos, no? Era un formato muy interesante ver a los peleadores en la casa y se iban eliminando y era muy chévere ver eso, era muy entretenido y muy novedoso para esa época. Me gustó y quise empezar a entrenar y ser un peleador completo como los del programa.

Además, siempre fui un poco delgado y en el colegio la gente más grande y más fuerte me hacía un poco de discriminación, algo de bullying. Y siempre quise ser capaz de enfrentarme con ellos, saber que se siente tener herramientas para defenderse si hace falta. Y después de ver a esos guerreros sin temor, intercambiando, peleando en el suelo, eso me motivó a entrenar.

Y bueno mi primer entrenador que vió un buen desempeño en mi fue el jiu-jitsu. Fue en Alliance en Bogotá con el profesor Carlos Quintero. Y de ahí empecé a ver que tenía talento para esto y empecé a desenvolverme, a entrenar muchas horas a la semana y a tener más disciplina y así empezó mi carrera.

-¿Y como fue la primera vez que tuviste que usar esas herramientas para defenderte?

Es que mis maestros siempre me dijeron que lo que aprendía era para el aula, para los tatamis. No es para salir y derribar a alguien y darle codazos. En lo personal, lo que me enseñaron es evitar. Pasa algo y yo evito hasta lo máximo. Desde que entreno, muy pocas veces, casi ninguna he tenido que pelear en la calle. Ha habido una o dos ocasiones donde ha tocado darle a alguien con una combinación.

Pues bueno, entonces uno se da cuenta de la diferencia, uno ya sabe esquivar, tirar combinaciones, patadas altas. Pero por lo general el profesor nos dice siempre que evitemos los problemas. Y en la calle uno no está exento de toparse con un loco, un sicario o algo así. Uno siempre tiene que evitar por más que sepa pelear.

-¿Y además de artes marciales mixtas estudiaste algo?

Yo estaba estudiando licenciatura en educación física, pero por cuestiones económicas tuve que dejar de estudiar y dedicarme a trabajar y entrenar. Tenía que elegir, no podía estar todo el tiempo trabajar, entrenar, estudiar, tal vez tener una relación o estar con mi familia. Es algo que no se podía hacer en Colombia en ese momento porque la situación económica no es tan buena para un peleador.

-¿Y la familia que te dice?

Bueno pues en un principio no les gustaba mucho. “No, que es eso, porque llegas así moreteado, estás loco”, cosas así. Ya después se fueron acostumbrando, pero mi abuela no se acostumbra a las dietas. Me dice que me coma unos huevitos o una sopita y yo no puedo, me falta cortar unos kilos y ella cree que me voy a morir de hambre. Y después cuando gano me dice sabía que iba a ganar, que esto y lo otro y me hace más comida para celebrar.

-¿Estuviste en un programa de la UFC antes de entrar a la casa?

Sí señor, estuve en el programa de desarrollo para el TUF Latinoamérica 2. Estuve entrenando con Enrique Barzola, con Eric Montaño, Kevin Medinilla en el American Top Team.

-¿Y como son las MMA en Colombia, en Bogotá?

Pues son un poco escasas. Mal remuneradas. Cuando yo comenzé, le tocaba a uno pagar. Pagar para ir a pegarse, y tras el hecho te lastimabas o algo y te daban las gracias y salías sin plata, sin nada. Pero ya han ido progresando, ya hay una o dos compañías que está en colombia bien arraigadas y lo hacen en varias ciudades. Tienen más o menos buena paga, el staff está bien controlado y se transmite por televisión. Pero seguimos en la lucha para que el deporte sea mejor remunerado y uno pueda vivir de esto.

-Hablando de evolución, ¿que diferencias ves con cómo se maneja el entrenamiento en el programa de desarrollo de la UFC con lo que vos empezaste en Colombia?

Pues, cuando uno está entrenando en su gimnasio ve que es bueno y que sobresale, que tiene buenas peleas y gana. Pero cuando llega a un gimnasio como el American Top Team ya es otra cosa, otro nivel. Es gente que vive de esto, entrena de día y noche, hace las dietas estrictas, todo esto es su vida. Tu vas a entrenar y ya no sobresales y te empieza a afilar. Y entonces quieres superar a tipos que sabes que son mejores que tú o buscas aprender de ellos y les pides ayuda, todo eso te motiva.