UFC 196 ganadores

En UFC 196, el tren de los favoritos promocionales terminó por descarrilarse. Cuando Ronda Rousey perdió el invicto, estaban los jóvenes Sage Northcutt y Paige Van Zant. Cuando ellos cayeron, Conor McGregor quedó como el portaestandarte de la UFC. Un dínamo mediático que traía un arsenal llamativo y buscaba ser el campeón de dos categorías de manera simultánea, el irlandés que popularizó al deporte en su patria y destronó a José Aldo en 13 segundos. Pero finalmente, le llegó el turno a McGregor. No frente a otro campeón, no frente a Rafael dos Anjos, pero frente a Nate Diaz.

Los Hermanos Diaz no han ganado aún un título de la UFC, pero tienen una historia de peleas emocionantes y competitivas contra grandes del deporte. Takanori Gomi, entonces por mucho el mejor peso ligero del mundo, vs Nick Diaz fue de lo más destacado que brindó Pride FC y los paralelos entre ese famoso encuentro y la pelea de esta noche fueron notables. Frente a un rival altamente favorecido, Diaz pasó la primera ronda como blanco de un asalto feroz, su propia ofensiva casi nula en efectividad, y las cosas se veían mal para el californiano.

Conor McGregor pasó casi cinco minutos golpeando a Diaz.
Conor McGregor pasó casi cinco minutos dándole una golpiza dominante a Diaz.

Pero entonces empezó a aflorar esa cualidad de los hermanos de Stockton, esa mezcla de técnica con resistencia física y mental. En la segunda, de a poco, los golpes de Diaz empezaron a conectar. Cada vez llegaban más y más. McGregor ya no se veía tan bien. Empezaba a flaquear, sus reflejos decaían, su defensa fallaba. Y Diaz, golpeado y ensangrentado, seguía avanzando y parecía recibir menos y menos castigo a la vez. Y entonces llegó el desesperado intento de derribo de McGregor, buscando cortar el ritmo de los golpes, pausar un poco la pelea.

Y ahí entró en juego el jiu-jitsu de esos chicos del barrio que aman lanzar puños, pero que son legítimos cinturones negros de jiu-jitsu brasileño bajo Cesar Gracie. Una rápida guillotina forzó a McGregor a ceder el control lateral. Siguió un pase a montada completa y McGregor, intentando escapar, expuso su espalda y su cuello. Diaz no se hizo rogar. A los cuatro minutos del segundo asalto, Nate Diaz forzó a Conor McGregor a tapear mediante un mataleones.

Lo que bien puede ser la mayor sorpresa del año y la mayor victoria de los chicos de Stockton.
Lo que bien puede ser la mayor sorpresa del año y la mayor victoria de los chicos de Stockton.

Miesha Tate, por su parte, por fín lo consiguió. Tras perder dos veces frente a Ronda Rousey, sus chances de pelear por el título se veían negras. Y entonces fue reemplazada como la contendiente número uno por Holly Holm, que destronó a la imbatible Rousey de manera tan dominante. El cambio de campeona le ganó una nueva oportunidad, pero, ¿que podía hacer Tate frente a Holm, que había puesto a Rousey en vergüenza? Lo que hizo fue demostrar que los críticos se equivocaron y que en este deporte todo es posible.

Para el crédito de Holm, ganó tres de cinco asaltos. El movimiento, las patadas, los golpes de precisión quirúrgica estuvieron todos presentes. Pero qué rondas que ganó Tate. En la segunda, un derribo demostró que una ventaja en lucha siempre será materia importante. Holm pasó casi la totalidad de los cinco minutos bajo Tate, sencillamente intentando sobrevivir. Holm, que tan impresionante se había visto frente a Rousey, no podía escapar ni cambiar posiciones ni nada. Su único logro fue escapar de sumisiones por los pelos.

Miesha Tate consiguó la mataleonas en el quinto asalto.
El control que ejerció Miesha Tate en la lona le permitió cerrar con éxito la pelea.

Y fue ese segundo asalto de 10-8 lo que llevó al final. La necesidad de cerrar la pelea, combinada con las habilidades de lucha de Tate, terminaron con quién venció a Ronda Rousey. Con dos minutos en el reloj y con Holm en la ofensiva, Miesha Tate esquivó un golpe, derribó a la campeona, tomó su espalda y aplicó la mataleonas. Holly Holm peleó, pero fue en vano. A los tres minutos y 30 segundos de la quinta ronda, la eterna contendiente Miesha Tate se coronó campeona de pesos gallo de la UFC.

Illir Latifi se llevó la decisión unánime frente a Gian Villante, sumando una tercera victoria seguida. Una pelea activa entre un luchador y un especialista en patadas, Villante dio buena cuenta de sí mismo por su ofensiva de alto impacto y su sólida defensa contra derribos pero no pudo evitar que el ritmo y la presión constante y aplastante de Latifi, típicos de luchadores experimentados, lo pusieran en mala posición y terminó por salir perdiendo en los tres rounds a ojos de todos los jueces.

Latifi derriba decisivamente a Gian Villante.
Illir Latifi derriba decisivamente a Gian Villante.

Corey Anderson demostró cómo recuperarse de un mal inicio tras tomar dos de tres asaltos, y la decisión unánime, frente a Tom Lawlor en una batalla entre ex participantes de The Ultimate Fighter. Anderson se tambaleó temprano en la primera ronda y tuvo que sobrevivir a la presión de Lawlor, pero lentamente se recuperó y tomó el resto de la pelea al aprovechar su ventaja de alcance con mejor técnica de striking y logrando un derribo decisivo en el tercer round.

Amanda Nunes superó a Valentina Shevchenko por decisión unánime en la apertura de la cartelera principal. La brasileña controló cómodamente las dos primeras rondas pero en especial la segunda, donde pasó la gran mayoría del reloj no sólo en posición dominante sino que buscando finalizar, golpeando con codos y puños y cortando el rostro de Shevchenko cerca de su ojo izquierdo. Con su oponente incapaz de defenderse, Nunes tomó la montada trasera y cerró el asalto intentando un mataleones que no llegó.

Fue gracias a situaciones como esta que Amanda Nunes se llevó la victoria.
Fue gracias a situaciones como esta que Amanda Nunes se llevó la victoria.

La pelea parecía terminada, y entonces al principio del tercer round Nunes intentó un derribo y recibió un rodillazo. Algo aturdida, alzó la cabeza y Shevchenko conectó un codazo que pareció cambiar la pelea. De repente era Nunes la que estaba atrapada en la lona, y aunque finalmente logró escapar con mejor maña que su rival, pasó el resto de la pelea en la defensiva, intentando por todos los medios ser noqueada con una ventaja de dos asaltos. Para su crédito y desgracia de Shevchenko, Nunes pudo sobrevivir hasta la campana final.

En las preliminares, el regreso de Erick Silva se convirtió en desgracia para el brasileño cuando el francés Nordine Taleb atrapó una patada y conectó con un brutal puñetazo que dejó a Silva de cara a la lona al minuto y medio del segundo asalto. Siyar Bahadurzada y Diego Sanchez, en cambio, tuvieron mejor suerte. Bahadurzada sometió a Brandon Thatch con un triángulo de brazo a cuatro minutos del tercer round tras dominar todo el encuentro, mientras que Sanchez se impuso por decisión unánime (29-28) frente a Jim Miller.