ufc 229

La pelea estelar del UFC 229 entre Khabib Nurmagomedov y Conor McGregor se ha vendido como la pelea más importante de las artes marciales mixtas hasta el momento, por dos razones: será el evento más mediático de la UFC hasta ahora, y también porque representa un choque entre los dos mejores representantes de diferentes estilos de pelea. Sin duda, podemos decir que Khabib está entre los mejores luchadores/grapplers, y McGregor entre los mejores golpeadores de este deporte.

Estadísticas

Los números nos dicen que Conor lanza 5.82 Golpes Significativos por Minuto, lo cual es alto. De acuerdo a @fightnomics es el más alto en la división de los ligeros. Sin embargo, Khabib tiene un promedio nada despreciable de 4.34, y ese número ha venido subiendo a lo largo del tiempo. En sus primeras 5 peleas en la UFC, su promedio fue de aproximadamente 2.7, y en las 5 más recientes estuvo en 5.5. Se podría afirmar que la mayoría de esos golpes son mientras en el oponente está en el suelo, como en efecto sucedió con Barboza y Michael Johnson, pero si consideramos los 3 últimos rounds contra Al Iaquinta, cuando Khabib se dedicó a boxear, el promedio es un muy alto 6.8 golpes por minuto.

En cuanto a los Nocauts, Conor McGregor es el #6 en ese departamento entre los más de 500 peleadores de la UFC, habiendo llevado a la lona a sus oponentes 12 veces. El mismo McGregor comentó en una oportunidad, que no es tanto la fuerza del golpe, sino la precisión y el momento en el que se lanza. El líder de esta categoría, uno de los mejores de la historia, Anderson Silva, tenía (o tiene) la misma cualidad. Más paga la precisión que la fuerza bruta.

En relación a los Golpes Significativos Recibidos por Minuto, Conor recibe 4.55 por minuto, lo cual es alto, y alto en este caso, no es bueno. Khabib por su parte recibe apenas 1.55, y eso se explicaría parcialmente porque el oponente que está en el suelo, difícilmente puede conectar un golpe significativo. Otra posible razón de este excelente número es que todos sus oponentes tienden a ser muy cautelosos al momento de golpear o patear, pues nadie quiere ser arrastrado a las aguas profundas de Daguestán, de donde es muy difícil salir. El ruso es el #9 en la UFC en este departamento.

En otra estadística tenemos a Khabib como el #10 en toda la UFC en Defensa de Golpes Significativos con 70.4%, y eso nos dice que, aunque no parezca, el ruso tiene buena defensa. La categoría anterior se refería a los golpes recibidos por minuto, y ésta está basada en intentos de golpes que no llegaron a su destino o fueron bloqueados.

Finalmente, en Diferencial de Golpes, que es la diferencia entre lo que conectas contra lo que recibes, Conor tiene 1.28 y Khabib 2.79, ubicando al ruso como el #8 en toda la UFC.

 

Defensa

La defensa de golpeo de Khabib es muy poco ortodoxa, tanto que el comentarista Joe Rogan en la pelea contra Iaquinta gritaba histéricamente “¡parece un aficionado!!!”. Luego el propio Iaquinta afirmó que la pelea de pie de Nurmagomedov puede lucir rara vista desde afuera, pero dentro del octágono es muy efectiva, y aunque mantiene la cabeza arriba, resulta muy difícil pegarle. Mencionó el “raro estilo de boxeo de los rusos”.

Tomemos en cuenta que al ruso parece importarle poco recibir un par de golpes con tal de cerrar la distancia, como lo vimos ante Barboza y Johnson, pero hacerlo frente a Conor, con su precisión y rapidez, es un riesgo enorme y es seguramente una de las armas que, desde la esquina de McGregor, estarán puliendo.

En cuanto a la defensa de derribos de Conor, los números están en el promedio, pero eso se debe a los 4 derribos que sufrió en 9 minutos de pelea con Chad Mendes. Si excluimos esa pelea, su promedio de defensa es superior al promedio, siendo de hecho, la primera vez que era derribado en la UFC. Luego de eso, solo ha sido llevado al piso en dos oportunidades por Nate Diaz. Durante su paso por Cage Warriors logró incluso un impresionante nocaut con codazos, contra un oponente que intentaba derribarlo.

Varios analistas han comentado que cuando Conor se enfrentó a peleadores cuya principal arma es la lucha, pero que también golpean (Chad Mendes y Eddie Álvarez), el irlandés tenía que determinar de alguna manera cuando el golpe era una finta para cerrar la distancia e ir a la lucha. Para ello, extendía su brazo derecho y colocaba su mano en el cuello o el hombro del oponente, tratando de “leer” sus intenciones, siempre con la posibilidad de ir hacia atrás en caso de un intento de derribo, y también con la izquierda lista para contraatacar. Cuando el golpe era una finta y el oponente se acercaba buscando sus piernas para llevarlo al suelo, Conor extendía su brazo alejando el peligro, y quedaba con frecuencia en una buena posición para contraatacar con la izquierda. Contra Mendes fue parcialmente efectiva, pero contra Álvarez funcionó a la perfección.

Por otro lado, hay que mencionar que las tres derrotas de McGregor en su carrera profesional, han sido todas por sumisión. La primera de ellas en 2008, casualmente frente a un ruso, Artemij Sitenkov. Otra de ellas fue contra otro irlandés, Joseph Duffy, quien actualmente pelea en la UFC (récord 4-2), y la tercera, todos lo saben, ante Nate Díaz. Aquí pueden ver un video de aquella primera derrota.

 

Ataque

Otra interesante estadística que extraemos de @fightnomics es la efectividad de la lucha, que es la relación entre el tiempo de la pelea en el suelo y el porcentaje de ese tiempo en una posición dominante. Para sorpresa de nadie, Khabib es el mejor en esa categoría en los ligeros (con Kevin Lee muy cerca). Una vez en el suelo, el ruso empieza el golpeo constante, y en ocasiones, desde ángulos bastante extraños. El dominio de las piernas de apoyo y de las muñecas del oponente, es extremadamente técnico y eficiente. Normalmente, los golpes del ruso no son tan contundentes para noquear al oponente con uno o dos de ellos, la cuestión es la cantidad y la relativa indefensión en que se encuentra el contrario.

En cuanto a Conor, una de sus grandes armas, aparte de la mano izquierda, es su actitud. Como lo han dicho sus entrenadores, pareciera que mientras más presión exista, mejor se siente. Le gusta llamar la atención, la polémica, ser el centro de atracción, hacer el show, lanzar cosas. Si el evento UFC 229 es el más grande de la historia de las artes marciales mixtas, entonces Conor estará en su elemento. El show ya lo comenzó en abril, lanzando sillas a un autobús, continuó en la conferencia de prensa con su interminable sarta de insultos bien preparados, y seguramente tiene algunas cartas bajo la manga antes de la pelea.

Durante sus peleas, Conor también exuda confianza y cuando conecta un par de buenos golpes se transforma en una máquina de destrucción. Aunque se ha mencionado su poca capacidad cardiopulmonar, recordemos que en su segunda pelea con Nate Díaz, pareció tomar un segundo aire en el 4to round, logró llegar hasta el final, y eventualmente ganar. También logró pelear 9 rounds contra un boxeador que fue campeón en 5 categorías y con un récord de 49-0.

¿Un dato curioso? En la pelea McGregor-Holloway (2013) hubo 4 derribos. ¡Todos de Conor!

¿Afectará el juego psicológico a Khabib? Aparentemente no, juzgando su comportamiento en el UFC 223, durante el episodio del autobús y luego aceptando pelear contra Holloway, Pettis, Paul Felder y Al Iaquinta, todo en 24 horas. Antes de eso, en los enfrentamientos verbales con Ferguson se vio muy despreocupado ante El Cucuy, que rayaba en la histeria. En la reciente conferencia de prensa, Conor logró sacarlo de sus casillas un par de oportunidades, pero en general se mantuvo ajeno a la polémica y en el cara-a-cara lució muy seguro y relajado.

Sabemos las fortalezas de cada uno, y es la opinión de casi todo el mundo que, si la pelea va a suelo Conor va a sufrir, pero si Khabib descuida su extraña defensa, lo pueden poner a dormir temprano.

@ufchispano1


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