UFC 231 Max Holloway Brian Ortega

El campeón de peso pluma de la UFC tuvo un año complicado, plagado de peleas perdidas que incluyeron una extraña y peligrosa situación de salud, por lo que Max Holloway salió a reafirmar su lugar en la cima de las 145 libras en UFC 231 y Brian Ortega pagó el precio. Pero hay que dejar en claro que Ortega merece todo el respeto del mundo tras demostrar una dureza sobrehumana que lo vió absorber incontables embates del campeón sin caer, siempre buscando el contragolpe o el ataque creativo, intentando sin falta encontrar el camino a la victoria en una batalla que hubiera quebrado a más de uno.

Pero la realidad es también que Ortega tuvo poco que ofrecer frente a “Blessed” fuera de su persistencia. Ya desde el principio Holloway pareció controlar casi a voluntad la dinámica del encuentro, a la manera del hawaiano, con algo de payaseo y absorbiendo algunos golpes. Pero imposible negar el control y presión de Holloway, las combinaciones, la precisión de los contragolpes y el juego de pies a la hora de esquivar embates, un ataque constante que ha arrollado a trece víctimas consecutivas. Con el rostro deformado por los golpes y con un ojo cerrado, Ortega cayó por nocaut técnico por orden médica previo al inicio del quinto asalto.

Valentina Shevchenko finalmente es campeona de la UFC, superando a Joanna Jedrzejczyk por dominante decisión unánime para llevarse el vacante título de peso mosca. La temida “Joanna Champ” mostró dureza y un cardio impresionante, pero no pudo activar su juego de presión y volumen y se vió forzada a intercambios desiguales que sólo nivelaron tarde en la pelea. Shevchenko aprovechó una considerable ventaja de tamaño y fuerza para imponerse y controlar la pelea a partir de constantes contragolpes, algunos inesperados y veloces ataques de iniciativa propia y derribos oportunos y potentes.

Gunnar Nelson sometió a Alex Oliveira mediante mataleones a los cuatro minutos con 17 segundos del round dos, tras abrir un sangriento cráter en el rostro del brasileño. Pelea que se desarrolló principalmente en la lona, el “Cowboy” encontró su éxito en el primer asalto con ground and pound amedrentador, pero para llegar allí tuvo que evitar el peligroso grappling de su rival y no pudo volver a conseguirlo. Nelson logró un derribo y tomó la montada con facilidad, y de allí controló hasta que un feroz codazo abrió un auténtico canal en el entrecejo de Oliveira y lo dejó incapaz de defenderse de la sumisión.

Hakeem Dawodu superó a Kyle Bochniak por decisión dividida, aunque su desempeño merecía quizás tarjetas unánimes. Bochniak hizo frente a su rival con notable dureza, intentó trabajar el striking a la distancia mezclado con derribos y perseveró aunque pareció lesionar su mano derecha, pero no logró hacer gran mella. Dawodu exhibió sus dotes de pie, controlando el ritmo a la distancia, encontrando contragolpes y marcando con combinaciones, y supo evitar o escapar del grappling con notable habilidad para cortar las opciones de su oponente.

La cartelera principal no pudo tener una mejor apertura, una brutal guerra que concluyó cuando Thiago Santos noqueó a Jimi Manuwa a los 41 segundos del segundo asalto. “Marreta” Santos pareció llevar las de ganar desde los primeros segundos, cuando una explosiva derecha aturdió a Manuwa, pero el peleador británico no terminó de caer a pesar de los golpes que siguieron y pudo recuperarse en el clinch. Manuwa hasta pudo montar su propia contraofensiva mientras pasaron los minutos con poder tan arrollador como el de su rival, pero entre sus ráfagas no pudo evitar un uppercut y gancho izquierdo que pusieron fin a una riña de lo más movida.