UFC 241 Stipe Miocic Daniel Cormier
Crédito: Josh Hedges/Zuffa LLC/Getty Images

La estelar de UFC 241 tornó en una riña de pesados donde la suerte pudo haber definido el triunfo, pero fueron ajustes tácticos los que cerraron el encuentro a favor de Stipe Miocic. El ahora ex campeón de dos divisiones Daniel Cormier llevó las de ganar por buena parte del encuentro, usando su lucha para cerrar un primer round dominante, llevando intercambios de golpes a corta distancia controlando los brazos de su rival como en su primer cruce, pero esta vez el encuentro se tornó largo y DC terminó pagando su falta de variedad.

Fue Miocic quien se adaptó, aunque tras múltiples duros rounds y mucho castigo absorbido. Crédito al croata que se vió afilado y duro tras más de un año de ausencia, pero la estrategia de intercambiar golpes cara a cara no parecía dar resultados después de tres rounds. Entonces Miocic bajó la puntería y acosó al cuerpo, conectando golpe tras golpe que pusieron a Cormier a la defensiva y alejaron sus manos de su rostro. Todo para encontrar un par de duras derechas que colapsaron a DC contra la jaula y lo dejaron absorbiendo ground and pound, cerrando el encuentro y coronando a Miocic como campeón de peso completo a los cuatro minutos con nueve segundos del cuarto asalto.

Casi como si hubiera peleado ayer y no por última vez en el 2016, Nate Diaz regresó para superar a Anthony Pettis por decisión unánime. La usual presión constante de los hermanos de Stockton le complicó la vida a Pettis y su juego de patadas, pero el ex campeón supo manejar la corta distancia mejor que en pasadas ocasiones. “Showtime” trabajó bien con sus manos en un principio, interceptando a su oponente con combinaciones, usando los codos desde el clinch para cortar y lograr duras conecciones, pero no pudo marcar su ritmo ni terminar de imponerse.

Y Diaz tuvo sus diferencias con desempeños anteriores, trabajando a menos volumen que lo usual, confiando más en el clinch y usando una patada frontal para hostigar, pero las claves de su triunfo fueron las clásicas. Pasaron los minutos y Diaz sumó más y más golpes, acusando el cansancio poco y nada, desgastando con seguridad a su rival. Y la pelea fue activa y pareja en la lona también, con Pettis mostrando su habilidad de tomar la posición superior pero incapaz de evitar que Diaz se llevara el control y los intentos de sumisión para anotar un triunfo claro pero competitivo.

Paulo Costa sigue invicto y en singular trayecto a la cima, superando al temible Yoel Romero por decisión unánime en una durísima batalla. Los dos especímenes más atléticos entre los pesos medios se lanzaron a una tensa riña donde cada golpe vaticinaba una posible finalización, con el grappling ausente fuera de intentos de derribo sorpresivamente poco exitosos de Romero. Fue Costa quien llevó la presión al cruce, avanzando sin temor y poniendo a su rival repetidas veces contra la jaula, trabajando con furia los golpes al cuerpo que conectaron constantemente y rápidamente dejaron agotado al cubano.

Pero Yoel Romero es un atleta como pocos y de paso veterano de primer nivel en dos intensas disciplinas, y supo llevar el ritmo del encuentro agotado o no. Mientras pasaron los minutos el “Soldado de Dios” protegió su cabeza efectivamente y buscó sus momentos para soltar sus feroces ataques, que fueron haciendo mella frente a un rival más joven y con aparente ventaja de cardio. Llegado el tercer asalto ambos peleadores estaban exhaustos pero Romero empezaba a imponerse, cargando mejor la fatiga y eligiendo los momentos para castigar a Costa que necesitó toda su energía para llegar a la campanada final con dos rounds en la bolsa.

Sodiq Yusuff necesitó sólo cuatro minutos con 14 segundos para continuar su ascenso con un nocaut técnico sobre Gabriel Benítez. Batalla entre zurdo y diestro con manos peligrosas, rápidas y pesadas, ambos peleadores buscaron medir la distancia y conectar golpes rectos al centro, con Benítez sacando sangre primero con una derecha que dejó a su oponente momentáneamente en la lona. Yusuff supo recuperarse y mantener la presión dándole pausa a su rival con combinaciones, pero fue un rápido gancho izquierdo de contragolpe lo que dejó a Benítez en la lona expuesto al ground and pound definitorio.

Los cambios de equipo no siempre dan resultado, pero Derek Brunson se llevó hoy la decisión unánime sobre Ian Heinisch y parece progresar bajo el aclamado Henri Hooft. Conocido por su agresión salvaje y desmedida, de matar o morir en el intento, Brunson salió al encuentro medido, paciente y preciso y forzó a su oponente a trabajar por los 15 minutos de la pelea. Heinisch se mostró explosivo y tenaz, aturdiendo con una patada alta en los primeros segundos, bloqueando multiples intentos de derribo y siempre buscando duros volados, pero Brunson supo manejar la distancia y ritmo, conectó contragolpes y paró a su rival con ataques al cuerpo.


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