ufc fight night 124 jeremy stephens doo ho choi
Crédito: Josh Hedges/Zuffa LLC/Getty Images

Lo que Cub Swanson no pudo lograr en tres asaltos, “Lil Heathen” logró en dos en UFC Fight Night 124. Aunque el jóven Doo Ho Choi mostró su feroz derecha de ofensiva y contragolpe, no pudo encontrar su ritmo y distancia frente a Jeremy Stephens. Stephens usó buena presión, principalmente un jab constante, y supo acorralar a su rival y forzarlo a exponerse. Primero intercambios y luego golpes limpios, Lil Heathen hizo buen uso de su poderosa derecha hasta que un gancho dejó a Choi en la lona y expuesto al ground and pound final, cerrando la pelea a los dos minutos con 36 segundos del segundo asalto.

Jessica-Rose Clark le dió a Paige VanZant su primer racha de derrotas mediante una decisión unánime. VanZant es una de las peleadoras más duras de la UFC, no hay lugar a dudas, dado que salió a pelear hasta la campanada final a pesar de decirle a su esquina que podría haber roto su brazo derecho en el segundo asalto. Pero por más dura que sea “12 Gauge”, la verdad es que su rival controló la pelea. En una pelea que se desarrolló principalmente en la lona, aunque de pie fue algo más pareja, fue Clark quién supo llevarse las posicione superiores y amenazar sumisiones de manera consistente.

Kamaru Usman dominó a Emil Meek para llevarse una indiscutible decisión unánime con tres 30-27. El vikingo noruego presentó la resistencia que pudo y para su crédito nunca bajó los brazos, pero poco pudo lograr de pie antes de terminar en el grappling, claro terreno de su rival. Round tras round, la “Nigerian Nightmare” presionó y encontró su momento para lograr un derribo certero e imparable o un clinch aplastante desde donde controló a voluntad. Con la clara ventaja en el campo de la lucha, Usman mantuvo a Meek aplastado contra la jaula o la lona casi de principio a fin.

La perseverancia de Darren Elkins trasciende las palabras y le permitió someter a Michael Johnson mediante mataleones a los dos minutos con 22 segundos del round dos. Johnson se vió en buena forma en su debut como peso pluma, controlando a voluntad los intercambios en el primer asalto, conectando izquierdas y ganchos derechos de ofensiva y contragolpe. Elkins, ensangrentado, necesitó sólo una oportunidad para dar vuelta todo. A principios del segundo asalto, una patada bloqueada le permitió a “The Damage” lograr el derribo, aplastar a su rival contra la lona, tomar la espalda y cerrar la pelea.