UFC Fight Night 138 yair rodriguez korean zombie chan sung jung
Crédito: Josh Hedges/Zuffa LLC/Getty Images

UFC Fight Night 139 celebró el 25 aniversario de la UFC y dejó un claro candidato a pelea del año. Gran, gran encuentro entre Yair Rodriguez y el “Korean Zombie”, Chan Sung Jung, ambos buscando volver a la carga tras largas ausencias. Notables como siempre la dureza y persistencia del coreano, un guerrero a toda prueba que le hizo frente a su rival a través de 25 minutos, sin tanta velocidad ni un estilo tan llamativo pero con presencia, habilidad y precisión, encontrando los momentos para lanzar explosivas manos que dieron en el blanco una y otra vez.

Y “El Pantera” hizo frente a su vez al veterano implacable con su arsenal variado y creativo pero también más paciente y medido que antes, más maduro quizás. Combinando mayor uso del jab y patadas a las piernas, Rodriguez buscó hacer valer sus ataques giratorios de todo tipo y de todos los ángulos. Y acercándose a la campanada final parecía un esfuerzo en vano, incapaz de parar el avance del zombie, hasta que un imposible codazo ascendente invertido colapsó a Sung Jung a los cuatro minutos con 59 segundos del quinto asalto.

Donald Cerrone necesitó sólo cuatro minutos con 46 segundos para capturar los récords de victorias y finalizaciones de la UFC, sometiendo a Mike Perry mediante armbar en la coestelar. Casi nada de striking hubo en lo que se esperaba sería una guerra, limitado a cortos rodillazos desde el clinch, y Perry sorprendió al buscar el derribo aunque rápidamente perdió el control de su rival. Cerrone tomó la espalda aunque terminó deslizándose a la lona, ajustó para amenazar un triángulo y de allí pasó a un armbar que no soltó incluso cuando Perry intentó un slam contra la lona.

Germaine de Randamie volvió al ruedo tras más de un año de ausencia con una decisión unánime sobre Raquel Pennington. “Rocky” tuvo poco que ofrecer frente a la campeona inaugural de peso pluma de la UFC, limitada a buscar derribos que no llegaron y que la dejaron atrapada contra la jaula por largos momentos. de Randamie supo aprovechar los clinches extensos para trabajar con rodillazos pero hizo su mella cuando pudo tomar distancia, evitando los golpes sueltos de Pennington y volviendo con contraataques y cortas pero eficientes ráfagas que alcanzaron para darle el triunfo.

Beneil Dariush dominó al debutante Thiago Moisés, llevándose la decisión unánime con dos tarjetas de 30-25 y un 30-26. Aunque el propio Moisés buscó el grappling, lanzándose en varias ocasiones a intentos de sumisión, el brasileño no encontró el éxito en este campo ni pudo pasar al striking cuando lo intentó. Dariush llevó la acción a la lona prácticamente cuando quiso y tomó la posición dominante a voluntad, anotando ground and pound y tomando la espalda para amenazar varias veces un mataleones que no pudo concretar.

Maycee Barber arrasó con Hannah Cifers, logrando el nocaut técnico a los dos minutos con un segundo del round dos. Cifers logró poca ofensiva notable fuera de unos golpes sueltos y no tuvo éxito cuando buscó llevar la acción al grappling, resaltando principalmente por su capacidad de absorber castigo. Y Barber puso a prueba a la quijada de Cifers, conectando golpes, patadas parcialmente bloqueadas y en especial duros codazos, y cuando la acción fue a la lona “The Future” tomó cómodamente la posición superior y llovió brutal ground and pound hasta que el referí paró la pelea.

Mike Trizano conservó su invicto en el cruce entre ex participantes de The Ultimate Fighter 27, superando a Luis Peña por decisión dividida. Encuentro parejo y movido, Peña tuvo éxito en un principio con boxeo a la distancia y patadas al cuerpo, pero Trizano supo anularlo con patadas a las piernas, tomó el tiempo para contragolpes y cada vez conectó más de pie. Fue Peña quien buscó la ventaja en el grappling, intentando derribos entre el striking, y anotó control e intentos de sumisión, pero Trizano pudo incorporarse o tomar la posición superior y usar el ground and pound para sacar ventaja.