UFC Fight Night 152 Rafael dos Anjos Kevin Lee
Crédito: Michael Owens/Zuffa LLC/Getty Images

A veces los cambios de división no terminan de dar resultado, Rafael dos Anjos lo vivió y se lo hizo saber a Kevin Lee en la estelar de UFC Fight Night 152. La estrategia de Lee no fue mala, buscando presionar al brasileño con su lucha, llevar el ritmo, agotar a su peligroso rival para quitarle efecto a su ofensiva basada en el avance constante. Pero incluso dentro tras eliminar el corte de peso, el cardio del “Motown Phenom” no terminó de dar abasto para su nivel de actividad, y su todavía poroso striking terminó por dificultarle la velada.

Dos Anjos se mostró medido y paciente, anticipando lo que buscaría su rival. Presionado y derribado de a momentos, el brasileño pasó largos trechos del encuentro forzando a Lee a gastar más y más energía, dificultando los intentos de derribo y clinch, planteando un encuentro agotador. Y cada vez que vió la oportunidad la tomó y fue sumando más y más golpes con clara ventaja de técnica, sumando daño y cansancio a su rival hasta que finalmente Lee terminó de espaldas a la lona, apenas intentando defender el triángulo de brazo que cerró la pelea a los tres minutos con 47 segundos del cuarto round.

Ian Heinisch logró la decisión unánime sobre Antonio Carlos Junior en un movido cruce de grappling. El jiu-jitsu persistente de Carlos Junior le permitió tomar el primer round con facilidad, con el brasileño aplanando a su oponente contra la lona, controlando la espalda en el clinch y jamás soltando su agarre. Pero salido el segundo round la potencia, persistencia y lucha de Heinisch empezaron a brillar. “The Hurricane” no solo fue sumando puntos con su striking sinó que pudo empezar a forzar la posición superior frente a un rival cada vez más exhausto, revirtiendo derribos a su favor y logrando trabajar con el ground and pound.

Felicia Spencer conservó su invicto sometiendo a Megan Anderson mediante mataleones en tres minutos con 24 segundos. Mal paso por el octágono para Anderson, traída como campeona de peso pluma de Invicta, que buscó presionar con su tamaño y fuerza y conectó dos duras derechas pero se vio carente de herramientas cuando la acción llegó al grappling. Spencer pudo parar a su oponente con el clinch, arrastró a la australiana a su guardia y tomó la espalda cuando Anderson intentó incorporarse, pasando dos minutos golpeando y buscando el cuello desde allí hasta que finalmente cerró la sumisión.

Vicente Luque tuvo que recuperarse de un mal momento, pero se impuso al debutante Derrick Krantz por nocaut técnico en tres minutos con 52 segundos. Krantz no se dejó intimidar en su difícil pelea a corto plazo y casi inmediatamente conectó una derecha que aturdió a su rival, pero no pudo finalizar de pie ni buscando primero un mataleones y luego una guillotina. Luque supo frenar a su oponente, recuperarse y llevar la acción nuevamente al striking, sacando ventaja con una derecha que aturdió a Krantz, derrumbándolo con un rodillazo al cuerpo seguido de un gancho izquierdo y finalizando con ground and pound casi superfluo.

Charles Oliveira cerró enfáticamente su rivalidad con Nik Lentz, triunfando por nocaut técnico a los dos minutos con 11 segundos del round dos. “Do Bronx” es famoso por su excelente jiu-jitsu que le ha dado el récord de sumisiones en la UFC, pero su striking se ve más y más prometedor cada pelea. Oliveira presionó de pie y sacó ventaja intercambio a intercambio, con los intentos de Lentz de usar su grappling poniéndolo en riesgo de verse sometido incluso con derribos exitosos, hasta que el brasileño absorbió una patada al cuerpo y respondió con una derecha que colapsó a su rival inmediatamente.

Davi Ramos arruinó el debut de Austin Hubbard en la UFC y capturó la decisión unánime en la apertura a la cartelera principal. Hubbard mostró dureza y persistencia y buenas combinaciones de pie, mezclando oportunas patadas frontales o a las piernas con sus golpes, pero no logró ventaja evidente en el striking y se vió superado en el grappling. Ramos pudo competir de pie a partir de golpes individuales rápidos y feroces, de hecho aturdió dúramente a su oponente en el tercer asalto, pero los derribos exitosos en todos los asaltos y la presión en la lona marcaron la diferencia.


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