UFC Fight Night 156 Valentina Shevchenko Liz Carmouche
Crédito: Alexandre Schneider/Zuffa LLC/Getty Images

Valentina Shevchenko es campeona de peso mosca por un motivo y puede dar peleas impresionantes, pero también es usual ver desempeños como la estelar de UFC Fight Night 156. Desempeños pasivos y a lo seguro. A través de 25 minutos, Liz Carmouche pudo mostrar poco más que sus dotes físicas y no logró llevar la acción a su terreno, pero aún así la pelea se tornó lenta mientras la “Bullet” se contentaba con mantener a su rival controlada. Paciente y medido striking de poco volumen a la distancia, clinch y derribo seguro en los últimos rounds, Shevchenko se llevó una dominante pero poco impresionante decisión unánime.

Tras una sangrienta y parejísima batalla, Vicente Luque terminó imponiéndose a Mike Perry por decisión dividida. Perry volvió a demostrar que es más que un salvaje y se vió medido y preciso, tomando el tiempo de su oponente y ganándole de mano en la iniciativa o parado su ritmo con duros contragolpes. Luque tuvo que absorber castigo pero supo mantener la presión, mezclando patadas a las piernas y al cuerpo para lanzarse a intercambios de manos buscando sus contragolpes, y no solo fracturó de manera atroz la nariz de Perry, también cerró un apretado intento de guillotina que dejó enormes cantidades de sangre de “Platinum” en la lona.

El representante local Eduardo Garagorri se mantiene invicto y se llevó la decisión unánime sobre el peruano Humberto Bandenay con tres 30-27. Una dura riña carente de técnica pero con entusiasmo y garra de sobra, la acción se mantuvo principalmente de pie aunque Bandenay intentó usar su grappling con poco éxito. El peleador peruano intentó llevar la presión confiando en su quijada y amenazó fuertes golpes que mantuvieron a su oponente alerta, pero fue Garagorri quien se impuso a través de los rounds con mayor precisión y volumen que pudo aturdir a Bandenay y dejarlo a la defensiva de a trechos.

Tras una serie de derrotas, Volkan Oezdemir recuperó algo de impulso con un nocaut sobre Ilir Latifi a los cuatro minutos con 35 segundos del round dos. Los peleadores no se mostraron amedrentados por el poder de su rival y se lanzaron desde el inicio a los intercambios de golpes, pero fue Oezdemir quien empezó a imponerse con mejor variedad forzando a Latifi a buscar el grappling para recuperar el ritmo. “No Time” pasó poco tiempo en la lona y subió la presión en el segundo round, poniendo a Latifi a la defensiva antes de dejarlo en la lona primero con un rodillazo y finalmente con un gancho izquierdo.

El campeón mundial en jiu-jitsu Rodolfo Vieira sometió a Oskar Piechota mediante triángulo de brazo a los cuatro minutos con 26 segundos del round dos. Piechota es también cinturón negro en jiu-jitsu pero buscó evitar la lona a través del encuentro, trabajando para negar derribos y escapar de la lona con éxito inicial pero incapaz de forzar la pelea de pie. Persistente a la hora de reintentar derribos, trabajar contra la jaula e incluso absorber codazos cortos, Vieira buscó y logró su objetivo, pasando buena parte del encuentro controlando a su rival, haciendo buen uso del ground and pound y cerrando finalmente la sumisión.

Enrique Barzola abrió la cartelera principal con una decisión dividida sobre Bobby Moffett en un parejo choque. Las dotes de grappling de ambos peleadores vieron poco uso y el encuentro se llevó a cabo principalmente de pie, aunque “El Fuerte” buscó el derribo al final de los tres asaltos para intentar sacar toda ventaja posible. Fuera de esto cualquiera pudo haberse llevado el triunfo en una pelea extremadamente activa, con Barzola llevando la presión ofensiva y los impactos más notables contra los contragolpes y el volumen algo superior de Moffett.