UFC Fight Night 84
Bisping y Silva se inclinan mutuamente en señal de respeto

En UFC Fight Night 84, Michael Bisping lo logró. Unos cuantos años más tarde de lo esperado, y Silva ya no está invicto ni es el campeón, pero tras años de perseguir esta pelea, “The Count” se enfrentó al legendario Anderson Silva y consiguió la decisión que validó a toda su carrera en la UFC. Puede discutirse si se merecía la victoria o no, la decisión fue extremadamente cerrada, pero no quita que el encuentro principal de la noche fue una guerra con múltiples giros que demostró lo mejor de ambos hombres.

Michael Bisping aturde y derriba a Silva con un golpe inesperado.
Michael Bisping aturde y derriba a Silva con un golpe inesperado.

Bisping demostró que incluso después de todo este tiempo es una amenaza. Su boxeo no solo presionó a Anderson Silva, lo derribó, y la garra que puso al seguir peleando tras recibir un rodillazo y dos patadas capaces de dejar en la lona al más plantado fue admirable. Silva, por su parte, probó que incluso a los 40 sigue siendo la famosa araña. Sus evasiones, sus contragolpes, la forma letal en la que aprovecha cualquier agujero en la defensa del rival y su capacidad de preparar el terreno para un ataque inesperado. Tardó más de la cuenta y la decisión generará polémica, pero esta pelea valió la espera.

La rodilla voladora de Silva al final de la tercera ronda dio un giro al encuentro.
La rodilla voladora de Silva al final de la tercera ronda dio un giro al encuentro.

Gegard Mousasi tomó fácilmente la decisión unánime sobre Thales Leites en el co-evento principal, recuperando algo del impulso que perdió tras su sorpresiva derrota frente al inconsistente Uriah Hall en septiembre del año pasado. Mousasi mantuvo un ritmo cauto y pausado, usando el jab para controlar la distancia, castigando a Leites con contragolpes cuando el brasileño buscaba el nocaut y evitando cuidadosamente la lucha en el suelo. A pesar de todo, fue una pelea algo tediosa y no se vió a Mousasi muy preocupado por finalizar a un rival que tenía poco que ofrecer.

Tras no usarlas durante todo el encuentro, Anderson Silva conectó con una patada frontal que pudo haber terminado con Bisping.
Tras no usarlas durante toda la pelea, Anderson Silva conectó con una patada frontal que pudo haber terminado con Bisping.

Tom Breese, importante prospecto británico, extendió su récord a 10-0 con una decisión unánime sobre el veterano japonés Keita Nakamura. Una pelea muy técnica donde hubo énfasis en la lucha y el jiu-jitsu, se trató de una competencia pareja que Breese se llevó por sus mejores derribos, aunque fue incapaz de finalizar al experimentado Nakamura en el suelo y hasta estuvo cerca de ser atrapado en una omoplata en la segunda ronda.

Keita Nakamura busca la omoplata.
Keita Nakamura busca la omoplata.

Brad Pickett consiguió una decisión dividida sobre Francisco Rivera en una apertura muy pareja y emocionante. Mientras que Breese y Nakamura pelearon principalmente en el suelo, Pickett y Rivera salieron a buscar el nocaut y pelearon principalmente de pie, intercambiando golpes donde Rivera pareció tener la ventaja, en particular durante la primera ronda. Sin embargo, fueron los pocos derribos de Pickett, escondidos entre los golpes, lo que le ganaron el duro encuentro.