Crédito de las imágenes: USA TODAY Sports

UFC Fight Night 86 fue el primer evento de la empresa en Croacia, y quizás no fue la mejor primera impresión. De seis peleas en la cartelera principal, solo dos contaron con competidores conocidos y con algún valor para los rankings, y el tener cuatro encuentros de pesos pesados auguraba una tarde lenta y poco interesante, predicción que pareció cumplirse mientras pasaba el tiempo. Afortunadamente, los eventos principales le dieron algo de emoción a lo que de otra forma hubiera sido un decepcionante retorno al octágono tras dos semanas de sequía.

Y hablando de retornos, Junior dos Santos regresó contra Ben Rothwell. Jamás se fue físicamente, pero tras un aparente declive luego de caer dos veces frente a Cain Velasquez, “Cigano” volvió a parecer ese que se coronó campeón por nocaut en 64 segundos. Fueron cinco asaltos donde Rothwell pudo hacer poco más que buscar un golpe de suerte mientras Cigano se movía a su alrededor, entrando y saliendo, conectando con precisión quirúrgica jabs y derechazos al rostro y en especial al estómago, puntuados por la ocasional patada. La decisión era obvia, unánime para Cigano, 50-45.

La historia del evento principal: Ben Rothwell intenta contraatacar mientras Junior dos Santos aplica un preciso jab al cuerpo.
Ben Rothwell intenta contraatacar mientras Junior dos Santos aplica un preciso jab al cuerpo.

Derrick Lewis, llamado “La bestia negra” dió otra clase de espectáculo. Menos técnico, más visceral. A los 4 minutos y 48 segundos del primer asalto, Lewis empujó al antes temible Gabriel Gonzaga contra la jaula y conectó con dos derechazos contundentes como un mazazo que dejaron al brasileño convulsionando en la lona. Karma por la última pelea de Gonzaga, unos interminables 15 minutos donde no pasó nada y tras los cuales muchos lo acusaron de pelear sólo para proteger su trabajo. Lewis ahora está 6-2 en la UFC y lleva tres victorias seguidas.

Francis Ngannou recibió la victoria sobre Curtis Blaydes por nocaut técnico al final del segundo asalto, en una pelea que dejó mucho que desear de Blaydes en su debut con la UFC. Ngannou controló con facilidad el ritmo de la torpe riña e impresionó con su fuerza, sacándose de encima a su rival con facilidad y conectando golpes explosivos que deformaron el rostro del novato. Un rápido examen de parte del doctor en el octágono entre el segundo y tercer asalto y se declaró que Blaydes no podía ver de un ojo, cerrando el encuentro.

No le tomó mucho a "The Black Beast" dejar inconsciente a Gonzaga. Los golpes en el suelo fueron innecesarios.
No le tomó mucho a “The Black Beast” dejar inconsciente a Gonzaga. Los golpes en el suelo fueron innecesarios.

Timothy Johnson recibió la decisión unánime sobre Marcin Tybura en lo que fue fácilmente la peor pelea de la noche y una exhibición de los peores estereotipos de los pesos completo promedio. Torpe y lenta, los dos gigantes pasaron el encuentro con poca técnica y aún menos energía, buscando racionar su cardio y lograr un nocaut que nunca llegó. Crédito para Johnson, que ahora está 10-2 (2-1 en la UFC) y ha ganado 9 de sus últimas 10 peleas, pero hay que acordarse que Jared Rosholt estaba 3-1 cuando fue despedido.

Jan Blachowicz venció al local Igor Pokrajac por decisión unánime en una pelea explosiva y la más entretenida del evento hasta los eventos principales. Fue torpe, espástica incluso, carente casi en su totalidad de técnica pero aún así fue de lo más emocionante de la noche. Múltiples golpes sin defensa ni contragolpe, correr tras el rival lanzando bombas para seguir de largo y terminar contra contra la jaula, pararse y abrir los brazos solo para ser golpeado inmediatamente después, de refinado nada pero de diversión mucho.

Fue tan torpe como se vé, lo que no le quita lo entretenido.
Blachowicz vs Pokrajac fue tan torpe como se vé, lo que no le quita lo entretenido.

Maryna “Iron Lady” Moroz superó a Cristina Stanciu por decisión unánime en una apertura que tuvo lo justo y necesario para captar la atención gracias a un buen nivel de actividad y variedad entre striking y grappling. Moroz se recuperó de su derrota frente a Valerie Letourneau y pudo arruinar el debut de la primera rumana en la UFC al tomar ventaja en todos los asaltos, conectando con mayor precisión aunque no necesariamente potencia de pie y dominando el suelo con más derribos y mejores posiciones e intentos de sumisión.

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