Cuando se trata de un enfrentamiento clásico entre un striker y un grappler, el último, al verse superado en la pelea de pie, puede persuadir a su oponente a la lucha al ras de lona con el simple hecho de permanecer recostado.

Generalmente, el striker se aparta para que el árbitro obligue al grappler a ponerse de pie, pero pocas veces se da un nocaut técnico en una situación así.

Eso, no obstante, fue lo que pasó la semana anterior en el ONE Pride MMA, donde el indonesio, Randy Pangalila pateó hasta no poder más la piernas de Adhi Pawitra para llevarse la pelea.