Cinco anécdotas de Mike Tyson en la cárcel

Sin dudas uno de los más grandes campeones de peso pesado de todos los tiempos es Mike Tyson y estamos tan solo a 20 días de ver su regreso en una pelea exhibición del 28 de noviembre en el Dignity Health Sports Arena de Los Ángeles, contra otro fenómeno Roy Jones Jr.

Iron Mike lleva 15 años fuera del ring, tras la derrota contra el irlandés Kevin McBride que concluyó su carrera con un balance de 50 victorias en las que consiguió el nocaut en 44 ocasiones y 6 derrotas, mientras que su rival, que fue campeón mundial en cuatro categorías entre 1993 y 2004, luchó por última vez en febrero de 2018 y cuenta con un registro de 66-9 con 47 nocauts.

Pero como toda historia de película, la vida de Tyson tuvo su etapa más negra entre 1992 y 1995, cuando estuvo tras las rejas en una prisión de Indiana por haber sido declarado culpable de abuso sexual contra una joven de 18 años.

En esta nota repasaremos 5 anécdotas de el gran boxeador mientras estuvo en prisión.

2Un gran pasatiempo, la lectura

Tanto tiempo libre hizo que Mike Tyson se sumergiera en la lectura, algo que lo hizo salir adelantes, según confesó el propio luchador.

Las obras de Nicolás Maquiavelo como Del arte de la guerra y El príncipe fueron los primeros libros que comenzó a leer, también confesó que había leído libros de Ernest Hemingway. En la misma entrevista mencionó que se le había complicado la lectura del escritor ruso León Tolstói: “Fue difícil. Me senté allí con el diccionario a mi lado buscando las palabras. Pero me gusta él. No me gusta mucho su escritura porque es demasiado complicada, pero me gusta la forma de pensar del chico”.

Tyson también reveló que leyó biografías de Karl Marx, Genghis Khan, Herman Khan y Hernán Cortez, entre otros famosos de la historia: “Cuando lees sobre estas personas, independientemente de si son buenas o malas, nos aportan una forma diferente de pensar. Pero nadie puede realmente etiquetarlos como buenos o malos. ¿Quién conoce la definición real de bueno o malo? Lo bueno y lo malo pueden tener una definición diferente para mí, de lo que puede tener para ti”, dijo.

Sin dudas todas estas lecturas, cambiaron su forma de vida, lo hicieron más culto y más tranquilo. A partir de esta etapa de lector, se mostró como un hombre mucho más sereno y analista de sus acciones pasadas y futuras.