En el mundo del deporte, siempre son apasionantes aquellas historias donde los más pequeños logran doblegar a los grandes, lanzado por la ventana cualquier probabilidad o estudio que, en el papel, los hacen ver como desfavorecidos en el venidero resultado.

Los deportes de combate no son ajenos a este tipo de cuentos, ya que en el ring o la jaula, peleadores de todos los tamaños nos han dejado grandes lecciones, de cómo ganar a pesar de las adversidades, y de cómo superar a aquel rival infinitamente superior en cuanto a dimensión física.

A continuación, empezamos la primera parte de esta serie de posts y echamos un recuento a cinco peleas donde David venció a Goliath.

¡Empezamos!

5ROYCE GRACIE VS AKEBONO (2004)

Para nadie es un secreto que Royce Gracie es una de las máximas leyendas en las MMA, luego de ganar el primer evento en la historia del UFC, situando su deporte, el jiu-jitsu brasilero, en un sitio que le ha permitido crecer durante el paso del tiempo.

Helio Gracie, mítica leyenda de la disciplina, dejó entre sus enseñanzas una frase importante: «Dios creó a hombres fuertes y débiles, el Jiu Jitsu los igualó a todos», haciendo énfasis en que con la buena aplicación del jiu-jitsu, un hombre pequeño puede someter a uno más grande.

Luego de demostrarlo una y otra vez durante su carrera, Royce Gracie se enfrentó en Japón al gigante Akebono Taro, una estrella del sumo con estatura superior a los dos metros, y 451 libras de peso, superando ampliamente al brasileño, que marcó 190 libras en la báscula.

Fiel a su estilo, Gracie logró someter a su oponente a los 2:13 del primer asalto con un wrist lock.

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