Jon Jones

Si hubo alguien que no estuvo dispuesto del todo a rendirse ante los pies de Khabib Nurmagomedov, ese fue Jon Jones.

El ruso cerró su brillante carrera el pasado sábado en la estelar del UFC 254 sometiendo a Justin Gaethje en el segundo asalto para cumplir con su tercera defensa titular y alargar, permanentemente, su racha invicta a 29 – 0.

Muchos rindieron tributos al daguestaní en redes sociales, dándole la distinción de ser el G.O.A.T (Greatest of All Time) de las MMA, pero Jones no estuvo dispuesto. No con once defensas titulares y tres coronaciones, afirma.

«Quince títulos mundiales. Los números no mienten».

«Definitivamente un momento potente, pero mi lógica definitivamente no está nublada».

«He ganado quince títulos mundiales, él acaba de ganar su cuarto. El hecho que esto siquiera es una conversación me tiene sorprendido».

Aunque Jones es considerado como el mejor Semi-Completo en la historia de las MMA, su revoltosa vida fuera del octágono, y que su récord, a pesar de nunca haber perdido oficialmente una pelea, esté manchado por una controversial descalificación por codazos ilegales y un No-Contest al dar positivo por un esteroide, es lo que lo ha mantenido, al igual que pasa con Anderon Silva, fuera de la conversación para determinar al mejor peleador de todos los tiempos.

Al dejar vacante el título de los 205 libras a mediados de año, se espera que Jones suba a los Pesos Completos para super-peleas ante ya sea Francis Ngannou o el campeón de la división, Stipe Miocic.


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