La ‘oreja coliflor’, algo más que una marca de batalla en deportes de contacto

La oreja de coliflor es uno de las consecuencias que trae el entrenamiento diario de diferentes artes marciales. A pesar que puede generar varios problemas de salud, esta deformación es causa de orgullo de quienes dan sus primeros pasos como discípulos.

Es muy frecuente ver a peleadores de MMA con este tipo de deformación en la oreja. Pero en deportes de fricción como por ejemplo el rugby, también no es extraño ver a jugadores que conforman  el pack de forwards (los que disputan el scrum), con este tipo de lesiones.

Si este tipo de inconveniente no se trata a tiempo, es probable que la zona quede dañada de forma permanente en algún golpe o fricción y se tenga que extirpar la oreja.

2Peligrosa Tradición

A pesar de este peligroso panorama, entre los recién iniciados en cualquier arte marcial que tenga como consecuencia la oreja de coliflor, está el tabú de obtener esta deformidad en una clase de ritual de conversión: «Es la oreja de un hombre. Cuando tienes una oreja de coliflor ya eres un verdadero hombre” declaró Nisar Loynab, un muchacho de 19 años y practicante de jiu-jitsu a UFC.

Esto se remonta a la época de la edad media, cuando se medía el nivel de valentía de un guerrero según las cicatrices que tenía en su cuerpo. Además, tener estas marcas por participar en batallas, lo hacían ser más hombre que aquellos que resguardaban a su piel de forma intacta.

Un ejemplo de lo que puede suceder cuando se daña a la oreja sucedió en un combate de la difunta EliteXC. Tras ser superado en los primeros dos asaltos, el difunto Kimbo Slice conectó un terrible haymaker que destrozó el oído de coliflor de James Thompson. Por el dolor, y sobre todo por el sangrado, el británico dilapidó lo bueno que había hecho en los dos primeros parciales y terminó cayendo por TKO.