Foto: Liberty Times Net

Huang, un niño de 7 años taiwanés, asistió a clases de judo y tuvo una jornada tremenda por la impericia de sus compañeros y su entrenador quienes lo exigieron por demás durante una lección que terminaría dañándolo físicamente hasta el punto de dejarlo en coma.

El niño es un novato en el arte marcial apenas lleva algunas clases tomadas. El tío de Huang estaba en el estudio de Judo con él y observó que Huang tenía náuseas y malestar durante la lección y se lo informó al entrenador de 68 años, pero este lo ignoró y dijo que Huang debió haber tenido una gran comida antes de la clase.

Según Liberty Times Net el entrenador supuestamente le pidió a dos muchachos mayores que usaran al niño de siete años para sus lanzamientos de práctica. Durante cada uno de los lanzamientos, Huang les rogó que no lo hicieran ya que le dolían los pies y la cabeza. Después de un tiempo, se dice que el entrenador supuestamente le había pedido a Huang que se pusiera de pie y si no lo hacía, el mismo sería quien lo arrojaría al suelo.

Se desconoce qué trascendió después de eso, pero el entrenador supuestamente procedió a arrojar al niño unas seis o siete veces al suelo que sumado a las 20 veces que lo arrojaron los otros judokas totalizó unos 27 lanzamiento dejándolo inconsciente.

Según trascendió, el entrenador luego llevó al niño junto a su tío y en ese momento, ya se había puesto pálido y sus ojos se pusieron en blanco. Cuando se le preguntó, el entrenador solo dijo que el niño fingió desmayarse. El tío de Huang luego llamó a la ambulancia y el niño fue trasladado de urgencia al hospital.

En el nosocomio fue operado de urgencia. según los profesionales médicos, el niño superó la cirugía pero quedó en coma con un lamentable estado vegetativo y permanecerá en la unidad de terapia intensiva. Los médicos también encontraron múltiples hematomas en su cuerpo y dijeron que las lesiones son similares a las de un accidente automovilístico. 


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